Bilbao ha pasado la barrera de los 20.000 parados. Exactamente son 20.963, un 35% más que hace un año, y la tasa de paro, del 13,3%, es la más alta desde 1996. Este es el marco del plan extraordinario de empleo que ha lanzado el Ayuntamiento y que involucra a varias instituciones, con una inversión total de seis millones de euros. El «compromiso» que han asumido se traduce en datos concretos, según detalló ayer el concejal Jon Sustatxa. Las medidas adoptadas beneficiarán a unos 10.000 bilbaínos, «la mitad de los desempleados de la ciudad», y harán posible este año la contratación de 1.675 personas.
La fórmula para alcanzar estos objetivos es una combinación de políticas que ya se están desarrollando, con apuestas reforzadas. Se trata de conjugar la intervención pública con programas formativos específicos y labores de mediación en el mercado laboral. La portavoz de Ezker Batua y teniente de alcalde, Julia Madrazo, recalcó que se trata de un proyecto «estratégico» que afecta a todo el Ayuntamiento.
A su vez, el Consistorio ha implicado a los gobiernos central y vasco, la Diputación, el Inem, Hobetuz y la BBK en el empeño de frenar la destrucción de puestos de trabajo. La Administración central aportará tres millones de euros, la mitad de la inversión global. Uno de los programas más potentes es el de Inem Corporaciones Locales, que dará empleo a 300 personas en el propio ayuntamiento. «Ya nos hemos dirigido a todas las áreas para ver qué necesidades tienen», afirma Sustatxa. Además, Lan Ekintza va a contactar con más de 6.000 empresas para conocer sus necesidades de personal y realizar tareas de mediación con las personas que buscan trabajo.
«Defectos» del fondo local
La formación es el otro gran pilar del plan y ofrece diferentes alternativas. Desde talleres de alfabetización digital y cursos de orientación para los perceptores de renta básica hasta prácticas en la BBK o planes de reciclaje para los trabajadores que se han visto afectados por un ERE. El comercio ocupará un lugar protagonista con medidas específicas. Casi mil personas seguirán procesos formativos y se espera crear un centenar de nuevas empresas. Los ciudadanos inmersos en procesos de inserción socio-laboral tendrán apoyo para conciliarlos con la vida familiar y se implantará un servicio de canguros.
Algunas medidas ya se están aplicando y otras se pondrán en marcha a partir de este mes. El plan presentado ayer incluye entre sus previsiones los 293 puestos de trabajo que creará el Fondo de Inversión Local, la mitad de lo previsto inicialmente. De las 35 empresas adjudicatarias de las obras, 12 contactaron con Lan Ekintza para el proceso de selección de personal, indicó Sustatxa. El concejal destacó la importancia de «consolidar» empleos que sin este aluvión de tajos en las calles podrían peligrar, pero apreció «defectos» en el programa del Gobierno central, «que nos ha obligado a preparar a toda velocidad los pliegos de contratación». Julia Madrazo se mostró más crítica y abogó por un fondo de cooperación territorial estable «para que el dinero lo tengamos los municipios, que somos los que tenemos los proyectos. Ojalá vengan más recursos, a poder ser con carteles más pequeños», ironizó.
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