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Cultura

Michael Moore. Director de cine

'Sicko' denuncia el sistema sanitario de EE UU, vedado a las personas sin recursos
01.05.09 -

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«La era Bush acabó, ya no soy un paria»
. Michael Moore rodó 'Sicko' hace ya dos años: «Siempre guardé una copia en Canadá por si la confiscaban».
Michael Moore, el azote de la pasada administración Bush, vuelve a la carga. Se simpatice o no con este 'cineasta-activista' una cosa es innegable: sus trabajos constituyen un contrapeso muy incómodo para el sistema político de su país. Ahora regresa a la gran pantalla con 'Sicko', un documental rodado hace dos años en el que no deja muy bien parado al sistema sanitario estadounidense después de compararlo con el canadiense, el inglés, el francés y hasta el cubano. Quedan al descubierto algunas de las trampas de la sanidad americana, al mostrar cómo se les niega la atención a pacientes porque su seguro de salud contenía cláusulas que desconocían.
-¿Se imaginó lo que le iba a costar estrenar este documental?
-La administración Bush me envió un aviso certificado diez días antes del festival de Cannes, informándome de que existía una investigación criminal porque había llevado a Cuba a un grupo de trabajadores del 11-S que no estaban recibiendo cuidado sanitario por enfermedades que desarrollaron en la 'zona cero'. Mi documental es un trabajo periodístico, no he infringido ninguna ley. El intento de la administración Bush de utilizar las agencias federales ha sido una estrategia constante. Nuestros abogados han tenido que defender y proteger la película. Siempre guardé una copia en Canadá por si confiscaban la cinta original. En América hemos tenido que enfrentarnos a situaciones absurdas desde que llegó Bush al poder.
-¿Cree que el documental ayudará a cambiar el sistema de salud pública de su país?
-Yo hago mi trabajo porque confío en que algo puede cambiar. Tengo confianza en los norteamericanos, cuando están hartos muestran sus sentimientos. Son capaces de movilizarse sin compañías de publicidad, anuncios o dinero.
-¿Por qué tanta gente le llama mentiroso?
-Enséñame la lista... Si me hubiera preguntado eso hace tres años lo habría entendido, pero ahora el país entero está de acuerdo conmigo. Se ha terminado la era Bush. Ahora formo parte de la gran mayoría, ya no soy un paria. Se dieron cuenta de que 'Fahrenheit 9/11' no era una mentira, ni 'Bowling for Columbine'. Sé que no gusto a los federales, pero siempre he creído en la libertad de expresión.
-¿Hasta qué punto considera sus documentales una sátira social o una forma de periodismo?
-Trato de entretener al público y quiero que se respete que estoy haciendo un filme, no creando un movimiento político. No soy un predicador, sino un director de cine. Llevo al espectador a lugares que no ha visitado nunca, como la bahía de Guantánamo, y le ayudo a que vea otro perfil, por ejemplo, de las instituciones médicas de Estados Unidos.
-En el documental Europa y Canadá parecen tener un sistema de salud excelente, pero en la realidad todo el mundo se queja.
-Algo que me sorprendió de forma positiva es cómo los medios de Estados Unidos apoyan ahora la medicina socializada. Antes eso no era así y esa fue una gran pelea en nuestro país. Se apoyaba la práctica privada, los seguros, pero ahora eso ha cambiado. Básicamente porque las compañías están arruinando la vida profesional de los médicos. En Europa podrán quejarse, pero tienen posibilidad de ir al médico hasta los más pobres, algo que nosotros no tenemos a menos que paguemos.
«Internet es increíble»
-El retrato que hace de Cuba parece que no gustó demasiado a los cubanos de Miami.
-La comunidad cubana en Miami empezó a acusarme sin haber visto la película, por eso les recomiendo que primero vayan a verla. Luego, espero que se alegren de ver cómo sus compatriotas en la isla tienen la mejor sanidad pública posible en un país pobre. Y no lo dice Michael Moore, sino las principales organizaciones internacionales de salud.
-Su película apareció primero pirateada en Internet.
-Fue un trabajo que hicieron desde dentro. Me pregunto a quién le interesaba destruir la película desde el principio. Creo que sé quiénes fueron los culpables, pero no puedo acusar sin pruebas.
-¿Quién?
-No voy a conspirar una teoría, no soy policía. Pero no fue alguien que entró en el cine con una cámara oculta.
-¿Qué papel juega Internet a la hora de vender sus películas?
-Si Internet no existiera no se habría hecho esta película. En mi página web puedo hablar y contar cada noche mis historias de horror sobre el funcionamiento de la sanidad pública. He creado una comunidad que me permite hablar directa y personalmente a la gente. Internet es increíble, una democracia donde podemos unirnos, pelear, preguntar, organizarnos. En Internet hemos acabado con la burocracia, ya no hay mensajeros.
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