
El ingeniero Luis Echávarri. /Archivo
España ha propuesto al ingeniero Luis Echávarri (Bilbao, 1949) como candidato a la sucesión de Mohamed El Baradei al frente del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), agencia de la ONU que vela por el uso pacífico de la energía nuclear.
La candidatura ha sido confirmada hoy por fuentes del OIEA y por la representación permanente de España en Viena ante los Organismos Internacionales. "Es el único candidato que tiene una experiencia larga y acreditada en la gestión de un organismo internacional de la energía atómica", explicó a Efe José Luis Roselló, embajador de España ante las Naciones Unidas en Viena.
Echávarri es director general desde 1997 en París de la Agencia Nuclear de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y ha entrado en la liza por el puesto al no conseguir los dos primeros aspirantes los apoyos suficientes para lograr el cargo. Luis Echávarri Lozano, quien nació en Bilbao el 17 de abril de 1949, cursó estudios universitarios de ingeniero industrial en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la capital vizcaína, y es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.
De octubre de 1972 a enero de 1975 desempeñó diversos puestos como ingeniero las empresas Mecánica de la Peña, Ensidesa y la Sociedad de Investigación Económica. En 1975 entró a trabajar en Westinghouse Nuclear Española, en la que permaneció hasta 1985 y ocupó responsabilidades como: director de Proyecto de Almaraz, director de Proyecto de Lemoniz y Sayago y director de Proyecto de Plantas de Operación.
En febrero de 1985 fue designado director técnico del Consejo de Seguridad Nuclear, (CSN), y el 2 de octubre de 1987 el Consejo de Ministros le nombró consejero de ese mismo organismo, cargo que compatibilizó con el anterior. En 1994 fue sustituido como consejero del CSN por el catedrático Agustín Alonso, y en 1995, fue nombrado director general del Foro de la Industria Nuclear Española. Experto en cuestiones de gestión y seguridad nuclear, en abril de 1997 fue nombrado director general de la Agencia de Energía Nuclear (AEN), organismo autónomo dependiente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con sede en París.
Echávarri representa a la AEN en el Consejo de Gobierno de la Agencia Internacional de Energía (IEA) desde 1997, y en 2003 entró a formar parte del Grupo Internacional de Seguridad Nuclear (INSAG), asesor del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). En la pugna por la dirección de este organismo, el diplomático japonés Yukiya Amano, de 62 años, y el surafricano Abdul Samad Minty, de 69, no lograron los apoyos suficientes de dos tercios de los 35 países de la Junta de Gobernadores el pasado marzo, por lo que se abrió un nuevo plazo para nuevas candidaturas.
Los países industrializados apoyaron a Amano, mientras que las naciones en desarrollo respaldaron de forma mayoritaria a Minty, bloqueando el proceso para lograr un amplio consenso. Además de Echávarri se han presentado como candidato el belga Jean-Pol Poncelet, de 58 años, ex ministro de Defensa y Energía, y actual alto ejecutivo del grupo nuclear francés Areva.
Poncelet es junto a Echávarri el candidato con el perfil más técnico ya que es un ingeniero especializado en el tratamiento de material nuclear y dirigió la Agencia Nuclear Belga de Residuos Nucleares de 1991 a 1995. El quinto y último contendiente conocido hasta ahora es el diplomático esloveno Ernest Petric, representante de su país ante el OIEA y antiguo presidente de la Junta de Gobernadores. El límite para las presentación de nuevos aspirantes venció en la media noche de ayer, y además de los cinco candidatos conocidos pudo haber entrado algún postulante de última hora, explicó una fuente del OIEA a Efe.
La votación para decidir el sucesor de El Baradei se celebrará en las próximas semanas una Junta de Gobernadores extraordinaria que se convocará poco antes de la reunión regular del organismo ejecutivo del OIEA, explicó la fuente. El Baradei, de 66 años, se retira como máximo responsable en noviembre después de permanecer doce años al frente del OIEA y lograr renovar su mandato en tres ocasiones. En ese tiempo el organismo ha tenido que lidiar con los programas nucleares de Libia, Irán y Corea del Norte, además de inspeccionar si había armas de destrucción masiva en Irak antes de la invasión estadounidense en 2003.