El Gobierno de Zapatero creará en mayo, a través de un decreto, un nuevo título profesional dirigido a personas sin formación académica, pero con experiencia en la atención a niños, ancianos o discapacitados, para que puedan acceder a los empleos legales que surgirán con la Ley de Dependencia y con la extensión de la educación gratuita a niños de 0 a 3 años.
Así lo anunció ayer la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, quien explicó que la primera convocatoria para solicitar el nuevo título se realizará antes del verano. Según los cálculos del Ejecutivo socialista, de esta medida podrían beneficiarse medio millón de personas en España, el 90% de ellas amas de casa que, en muchos casos, carecen de estudios, pero a las que la Administración podría convalidar el trabajo doméstico que han realizado durante años, y que siguen realizando ahora, de manera que consigan una acreditación para incorporarse legalmente al mercado laboral y cotizar a la Seguridad Social.
Tareas tradicionales
El propósito del Ejecutivo de Zapatero es que las tareas que las mujeres han tenido que asumir tradicionalmente en el hogar, sin recibir nada a cambio por ellas, se conviertan en «la puerta de acceso al mundo profesional y al mercado laboral con todas las garantías y derechos». Los empleos serían básicamente los relacionados con los servicios para las personas dependientes y las guarderías.
En este sentido, la 'número dos' del Gobierno, que clausuró ayer en Egipto el IV Congreso Africano de Mujeres Emprendedoras, animó a las amas de casa que residen en comarcas rurales españolas a organizarse y crear cooperativas para llevar a cabo funciones como el cuidado de niños de corta edad y de personas mayores, una fórmula que ya existe en otros países europeos. «Se convertirán en emprendedoras; ya lo son de hecho, pero queremos que lo sean de derecho y, con esta nueva norma, lo vamos a conseguir», recalcó la vicepresidenta De la Vega.
Según indicó, el decreto que prepara el Gobierno permitirá demostrar «la competencia profesional adquirida a través de la experiencia» y «contar con un título que lo reconozca». La evaluación se realizará mediante una prueba y la acreditación de la experiencia.
La iniciativa había sido avanzada en enero pasado por la entonces ministra de Educación, Mercedes Cabrera, que informó de que el objetivo genérico era posibilitar el acceso a la Formación Profesional de los trabajadores sin titulación. Precisamente, los ministerios de Educación y Trabajo serán los encargados de evaluar los conocimientos de las y los aspirantes al título anunciado ayer por De la Vega.