El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, garantizó ayer que trabajará por un modelo económico alejado del ladrillo y la especulación y advirtió de que su Ejecutivo no pactará nunca despidos baratos ni recortes de protección social como recetas para luchar contra la crisis económica y los «problemas graves de empleo» que vive España.
Zapatero, que participó en la clausura del Congreso Extraordinario del Partido Socialista de Galicia, quiso mostrarse optimista pese a la actual situación y reiteró que España «va a ganar el combate de esta grave recesión», pero manteniendo los derechos laborales y la cohesión social.
Aventuró que en los próximos meses «se multiplicarán las voces que quieren contratos con menos derechos, facilitar el despido y de quienes desean recortes del gasto social». Frente a ello, anuncio, el Gobierno se volcará en la inversión pública y en preparar los cimientos para un nuevo modelo de crecimiento para que la recuperación económica no se base en el ladrillo.
En sentido, manifestó su convicción de que España sabrá «ganar el combate frente a la crisis y recuperar empleo», después de que los parados hayan superado la barrera de los cuatro millones, pero se reafirmó en que se hará «manteniendo la protección social y reforzando los derechos laborales y la cohesión social».
Un gran pacto
En torno a esa cuestión, el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, abogó ayer en Logroño por la creación de una «renta de protección social, ligada a la formación y al empleo», dirigida a los desempleados que han agotado los subsidios. Para ello, apostó por un «gran pacto» entre los Ayuntamientos, Comunidades Autónomas y Estado, para hacer que las personas que tenían un nivel de protección y ya no cuentan con ella «no tengan la consideración de excluido social».
Preguntado por quienes han perdido las ayudas, el ministro señaló que habrá que hacer un «programa temporal, mientras dure la crisis, que tenga una protección social ligada a la formación y el empleo». En cualquier caso, dejó claro que el objetivo «no es hacer un subsidio».
Por otra parte, Corbacho afirmó que el Gobierno apuesta por «el diálogo social en la Mesa del Diálogo Social», donde «podamos discutir cuantas medidas sean precisas, que ayuden a buscar una respuesta a la crisis y al desempleo».
Frente al optimismo mostrado por Zapatero para superar la recesión, el presidente del PP, Mariano Rajoy, aseguró ayer que no hay una salida socialista a la crisis y dijo que el recurso a la ideología «no es más que el burladero donde se refugian el miedo y la incompetencia y eso es lo que está haciendo Rodríguez Zapatero».