La caída del precio del crudo, que ha hecho mucho menos atractivas y rentables las prospecciones petrolíferas en todo el mundo, junto al brutal descenso que sufren la automoción y la construcción, pero también los sectores de la energía y la petroquímica, han acabado por alcanzar de lleno a la industria del tubo, un sector estratégico para la economía vasca.
Tubacex, ubicada en Llodio y Amurrio, cifró en un 70% la caída de la entrada de pedidos en enero. Su vecina Tubos Reunidos evalúa en un 60% el descenso de ventas en el primer trimestre y sube la cifra hasta el 82% en marzo. Más cerca de Vitoria, en Legutiano, Condesa, firma procedente del Alto Deba y especializada en otro tipo de tubo, el soldado, más dirigido a la construcción y la automoción, situaba el descenso en un 50% en febrero.
Todo un auténtico desplome de encargos, ventas y producción. El tubo vasco se desmorona. Los sindicatos matizan, sin embargo, que las comparaciones se hacen con 2008, un año cuya primera parte fue excepcional para el sector, y que las caídas serían menos aparatosas si se contrastan con datos de ejercicios anteriores.
En este contexto, las tres grandes firmas han tramitado ya regulaciones de empleo para 2.000 operarios. El sector parece concentrar ahora el impacto de la crisis, que comenzó dejándose notar primero en la construcción, para alcanzar luego de lleno a la automoción, con la fábrica de Mercedes y sus proveedores en primer plano.
Las perspectivas son inciertas. Un portavoz de Tubacex insufla algo de optimismo y avanza que esperan una «recuperación para finales de año, de la mano de Estados Unidos». En cambio, en Condesa creen que «en lo que resta de 2009 y 2010, lejos de mejorar, la situación puede deteriorarse aún más».
¿Pero qué peso tiene la industria vasca del tubo? De entrada, es bastante desconocida, incluso para muchos alaveses, aunque no así para los habitantes de la comarca del Valle de Ayala, que tiene en estas empresas sus puntales económicos. No es de extrañar que la zona viva ahora con zozobra sus dificultades, por su repercusión en el empleo, en los talleres auxiliares y en toda la vida socioeconómica del valle.
Remontar el Nervión
La comarca concentra las firmas tuberas desde los años 60 -entonces estaba también Aceros de Llodio, que cayó en la crisis de los 90- aunque Tubos Reunidos es heredera de una empresa, Tubos Forjados, luego Tubos del Nervión, que llegó desde Bilbao a finales del siglo XIX. Su camino puede servir de referencia. Industriales y promotores vizcaínos del área del Nervión fueron subiendo por el río en busca de terrenos disponibles, amplios pero bien comunicados con la capital, las minas y los altos hornos.
En la actualidad, los tubos fabricados en Álava constituyen la segunda partida en las exportaciones del territorio, sólo por detrás de los coches que monta Mercedes y de los componentes para otros vehículos, pero por delante, por ejemplo, de los neumáticos de Michelin o del vino de La Rioja Alavesa. En 2008 esa industria sumó ventas exteriores por 716 millones de euros, un 13,5% de todas las exportaciones del territorio.
Sin embargo, el Sindicato Empresarial Alavés (SEA) matiza que en el cómputo global del PIB del territorio, que tiene en cuenta también el mercado interior, el tubo se queda como tercer sector industrial. Además del automóvil, le aventajarían los productos de plástico y caucho.
11 plantas en el exterior
Las tres grupos creados en torno a las empresas del tubo -aunque hay quienes se resisten a «mezclar manzanas con peras, y tubos soldados o sin soldadura» - suman una cifra de negocios global por encima de los 2.200 millones de euros. Cuentan con 22 plantas productivas, 11 de ellas en el extranjero. Su plantilla totaliza los 5.550 empleados, unos 2.500 en sus factorías matrices en Euskadi
Tubacex trabaja en el segmento de mercado más reducido y selectivo, el tubo en acero inoxidable. La firma es el segundo fabricante mundial y tiene una planta en Austria -por cierto, también con un ERE desde este mes- y otra en Estados Unidos. Tubos Reunidos fabrica tubos sin soldadura pero en acero al carbono de baja y media aleación, y es el tercer grupo europeo, aunque muy por detrás del líder, la firma francesa Vallourec. En este segmento la gran presión viene del gigante chino, a quien desde Europa se acusa de 'dumping'.
Las industrias del petróleo, energía y petroquímica son los principales destinatarios de sus productos en ambos casos.
Condesa se dedica al tubo ya soldado, mucho más extendido y de características muy distintas. Sus productos van a la construcción y la automoción en un 60%. Sus ventas se quedan en un 70% en España, lo que no le impide ser líder en Europa, tras haber comprado en 2004 las fábricas que tenían Arcelor y Aceralia en Francia, Italia, Alemania y Bélgica. Tiene otra planta en Marruecos.
Hace dos años se anunció la fusión de Tubos Reunidos y Condesa que daría origen al segundo fabricante de acero de Europa y uno de los primeros del mundo, pero la operación no prosperó. Ya antes el Gobierno vasco había barajado a finales de los años 90, con Javier Retegui en Industria, planes de fusión para todo el sector.