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Economía

Las consecuencias de la recesión. Dramas en primera persona

VIRGINIA CASTILLA. MONTAJES AERONÁUTICOS

25.04.09 -

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«Mi contrato duró 9 días y a mi marido le ha pillado un ERE»
Virginia se apunta a todo «lo que salga».
En casa de Virginia Castilla viven tres personas. Dos de ellas conocen de primera mano las consecuencias de una crisis. La tercera tiene «tres añitos y medio» y aún no sabe el significado de esta palabra. Su madre, vitoriana de 36 años, no encuentra un puesto «más o menos estable» desde noviembre de 2008, cuando la empresa de montajes aeronáuticos en la que trabajaba comenzó a «ir cada vez peor». «Tampoco me quedan esperanzas de poder volver cuando mejore la situación. Lo veo casi imposible», reconoce con pesar. Y eso que se autoproclama «muy positiva».
Virginia no pierde la sonrisa ni cuando recuerda la duración de su último empleo: nueve días en la multinacional Mercedes, donde se encargó de «los salpicaderos». «Son pequeñas contratas que salen de vez en cuando y me permiten ganar un dinero. No puedo estar esperando a algo mejor porque no lo hay». Es de las que piensa que, ante una crisis como la actual, hay que ponerse manos a la obra «donde haga falta». Y ha llevado esta filosofía a la práctica. Desde que cumplió la mayoría de edad, ha pasado por cadenas de montaje, panaderías, comercios y fotocopisterías, entre otros puestos, y tan sólo recuerda haberse acercado «dos o tres veces» a la cola del Inem.
Una de las últimas veces lo hizo para apuntarse a un cursillo con el objetivo de conseguir el carné de conductora de autobuses. Lo logró, aunque «no me sirvió de nada». Tampoco le llega para mucho el sueldo que gana con los empleos temporales. Y menos ahora que su marido, Kike, se ha visto afectado «de la noche a la mañana» por el ERE de la empresa Aernnova. «Es lo que se lleva. Cada día sale uno nuevo y los que quedarán aún».
Muchos de sus amigos han sufrido esta medida en otras compañías y algún familiar, como la propia hermana de Virginia, ha perdido también el trabajo recientemente. «Nos está costando, pero al final saldremos», insiste con arrollador optimismo.
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