180 millones de euros. Es el importe del crédito en el que va a embarcarse Bilbao Ría 2000 para mantener el pulso de las inversiones en 2009 y 2010 y sortear la fase más aguda de la crisis. En realidad no es un préstamo de nuevo cuño, sino una ampliación, un marco más holgado que cubre la actual deuda con los bancos y las nuevas necesidades de financiación. La sociedad pública ha aceptado la oferta conjunta de BBK y BBVA con el apoyo de todos sus socios, a los que ambas entidades han pedido garantías para apuntalar la operación.
De esta forma, las instituciones ratifican su apuesta por Bilbao Ría 2000 y buscan la salida del atolladero al que le ha llevado el parón inmobiliario, al devaluarse los terrenos residenciales que siempre han sido su principal fuente de ingresos. Finalmente se ha descartado una ampliación de capital, que afectaría al equilibrio de fuerzas entre administraciones vascas y del Gobierno central, y han optado por negociar con los bancos. Con la nueva póliza quedará anulado el crédito de 78 millones de euros que se suscribió en 2007 para financiar el soterramiento de Feve en Basurto y el traslado de la Policía y los Bomberos a Miribilla.
Las dificultades para completar este préstamo -se solicitaron 105 millones- evidenciaron el impacto de la crisis en un modelo financiero que parecía consolidado. Al refundirlo en otro crédito, no sólo se consiguen los fondos que faltaban, sino una inyección de liquidez para afrontar nuevas inversiones. «Gasolina», en palabras del presidente de la sociedad, Iñaki Azkuna. «Hemos tenido años estupendos y ahora estamos en crisis todos, también Bilbao Ría 2000», afirmó. «Los terrenos no se venden y, sin embargo, tenemos que gastar. Esta es una sociedad instrumental», recalcó. «O cierras la persiana o sigues trabajando, y todos estamos de acuerdo en seguir trabajando». El delegado del Gobierno en Euskadi, Mikel Cabieces, destacó que el acuerdo alcanzado en tiempos difíciles «confirma la voluntad de todas las instituciones que la conforman de seguir haciendo de esta sociedad un ejemplo de colaboración».
Para evitar un parón han asumido las nuevas condiciones del mercado, bastante menos ventajosas que hasta ahora. Del tipo de interés que se manejaba en 2007 -euríbor más 0,15%- se ha pasado al euríbor más 1,80%. Además, los bancos han exigido una carta de compromiso o 'confort letter' de todos los socios y la posible garantía hipotecaria de los terrenos propiedad de Ría 2000. «No es una hipoteca sino una promesa, y esperamos que no se cumpla», matizó el director gerente de la sociedad, Ángel Nieva. BBK y BBVA presentaron su oferta el 7 de abril. Es un préstamo sindicado, y aunque ambas entidades actuarán como agentes pueden sumarse otras. Se acabará de pagar en 2015.
Este colchón financiero ha permitido aprobar un presupuesto de 116 millones, de los que 110 se destinarán a inversiones, la mayor partida de la historia de la sociedad. Como referencia, en el año 2000 se invirtieron 33,8 millones, en 2005 fueron 47 y el pasado ejercicio la suma se elevó a 67,4. A lo largo de este año se impulsarán las grandes obras en marcha, especialmente el soterramiento de Feve en Basurto. Para enero de 2010 los trenes circularán bajo tierra, aunque quedará pendiente la urbanización. También continuará la construcción de la sede de los servicios de emergencia en Miribilla y se acometerán nuevas actuaciones, entre las que destaca el tramo final del acceso de San Mamés. Otros proyectos, como el túnel de Amezola a Miribilla, se aparcan a la espera de tiempos mejores.
La sociedad urbanística espera obtener ingresos de la venta de algunas parcelas destinadas a la construcción de viviendas de protección oficial, las que mejor resisten el parón inmobiliario. Su idea es volver al modelo anterior «cuando pase la crisis y se revaloricen los terrenos. Es muy posible que en 2011 nos haga falta más crédito, veremos si empezamos a vender», concluyó Azkuna.