Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Política

POLÍTICA

El PSE, que daba por seguro su fichaje, intentó ayer sin éxito convencer al directivo de Naturgas para que aceptara el cargo

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Palomino rechaza a última hora dirigir Industria por «razones familiares»
Enrique Palomino transmitió ayer a los socialistas su decisión de continuar en Naturgas. / MAITE BARTOLOMÉ
Enrique Palomino, director general de Naturgas, transmitió a primera hora de ayer al PSE su decisión de no aceptar el cargo de consejero de Industria en el próximo Gobierno de Patxi López. El responsable de la compañía energética esgrimió «razones familiares» para desestimar finalmente la oferta. Los contactos que entabló la semana pasada con el secretario de Organización de los socialistas vascos y futuro coordinador del Ejecutivo, Rodolfo Ares, habían llevado a la cúpula del partido a dar por segura la incorporación al Gabinete de este ingeniero sin adscripción política.
En la tarde de ayer, la dirección del PSE volvió a mantener nuevas conversaciones con Palomino en un postrero intento de que reconsiderase su negativa, pero estos contactos resultaron infructuosos. Su decisión de rechazar el nombramiento -aclaró- era ya definitiva.
La ejecutiva del partido comenzó de inmediato a trabajar en la que será la 'tercera opción' para ese puesto. El actual presidente de Aernnova, Ignacio López Gandásegui, había rechazado semanas atrás una oferta similar para hacerse cargo de la cartera de Industria. Su negativa y la de Palomino revelan las dificultades con que se ha encontrado el PSE para conformar el Gabinete.
La incorporación del responsable de Naturgas como independiente en el futuro Gobierno vasco se había considerado como «segura» en la dirección del PSE desde el pasado domingo. Ese día el ingeniero había mantenido una reunión con Rodolfo Ares en la que éste le concretó la oferta de liderar un área que la crisis económica ha convertido en «estratégica», debido al deterioro que está sufriendo el entramado empresarial de Euskadi y a la necesidad que tendrá el equipo de López de volcarse en el sostenimiento de la industria durante el periodo más intenso de la desaceleración. También deberá poner en marcha medidas para su reactivación cuando llegue la esperada recuperación de la demanda.
Candidato «perfecto»
El perfil del candidato, además, encajaba a la perfección con lo que buscaba la cúpula socialista: un independiente sin ataduras políticas; joven; desconocido para el gran público, pero considerado en medios empresariales como un «magnífico gestor»; con una sólida formación técnica y la experiencia de haber dirigido proyectos industriales de gran responsabilidad -como la construcción de la central eléctrica Bahía de Bizkaia, la vicepresidencia ejecutiva de Babcock o la dirección general de Naturgas-; con un conocimiento muy detallado de las necesidades empresariales y «buena sintonía» con los sindicatos. Era, como apuntaban desde la ejecutiva del PSE, «un candidato perfecto».
Según ha podido conocer EL CORREO, en la tarde del martes -primero en conversación telefónica y más tarde en una entrevista personal-, Palomino trasladó a Rodolfo Ares un mensaje muy diferente al que había presidido hasta entonces sus conversaciones. El ingeniero agradeció la confianza que el PSE había depositado en él al ofrecerle el cargo, pero apuntó que una reflexión sosegada sobre todos los condicionantes que tenía el mismo le llevaban a desestimarlo. Las «razones de índole familiar», que transmitió ya en este encuentro, pesaban más que cualquier otra consideración. El reto institucional y de gestión que suponía dirigir la cartera de Industria -apuntó Palomino en esa reunión, según las fuentes consultadas- no era el único elemento a tener en cuenta, sino que también pesaba en la balanza el drástico cambio que se iba a producir en su vida si aceptaba el puesto. No sólo en la vertiente profesional, sino también en la privada, que a partir de entonces estaría condicionada por la necesidad de llevar escolta a todas horas.
Contactos intensos
Ambos interlocutores fijaron una nueva reunión para ayer, miércoles, por la mañana. El contenido de la conversación permaneció en secreto. Patxi López se había ido el martes a la cama con la convicción de que seguía teniendo resuelta la designación del consejero de Industria.
En la mañana de ayer, el conocimiento público de su futuro nombramiento a través de las páginas de EL CORREO sirvió, al parecer, para acelerar el alejamiento de Enrique Palomino, que en una nueva conversación con Ares anunció su definitivo «no» a la propuesta para participar en el Gobierno vasco.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS