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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Política

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El futuro lehendakari, Patxi López, va a colocar a un independiente al frente de la cartera de Industria en su primer Gobierno. Fuentes socialistas confirmaron ayer a EL CORREO la designación del actual director general de Naturgas, Enrique Palomino, como responsable de una de las áreas clave en la gestión del Ejecutivo del PSE. El nuevo consejero accederá al cargo en medio de una aguda crisis que ya afecta con virulencia a la industria, uno de los pilares de la economía vasca, cuya actividad se ha desplomado en los últimos meses. Ese brusco frenazo ha reducido las carteras de pedidos de sectores como el auxiliar del automóvil, la máquina-herramienta o los electrodomésticos; y hará ineviable la urgente adopción de medidas por parte del Gabinete socialista.
López sondeó en primer lugar al presidente de Aernnova, Ignacio López-Gandásegui, para hacerse cargo del departamento. El intento, que se presumía «difícil», se reveló «imposible». El máximo responsable de la compañía aeronáutica no ha ocultado su sintonía con el PSE, pero tiene por delante un reto personal y profesional extraordinariamente delicado: es uno de los accionistas de referencia de la empresa, fue el líder que aglutinó al resto de socios y directivos en el momento de la segregación de la antigua Gamesa y afronta un proceso de expansión acelerado con incursiones en el sector de la generación eólica.
Prestigio profesional
Enrique Palomino, la segunda opción -la que finalmente ha fructificado-, es un desconocido para el gran público ya que toda su trayectoria se ha desarrollado hasta ahora en el mundo empresarial, en áreas técnicas y de gestión, pero cuenta con un gran prestigio profesional en amplios sectores de la industria vasca. «Es la persona idónea para hacerse cargo de esa cartera», apuntan desde el entorno de la dirección socialista. «Se necesitaba alguien que tenga credibilidad profesional, experiencia contrastada en la gestión a pesar de su juventud y un amplio conocimiento de las necesidades de las empresas», añaden las mismas fuentes.
El próximo consejero nunca ha militado en el PSE, pero sí ha formado parte de un amplio colectivo de profesionales a los que ese partido ha recurrido con asiduidad para contrastar opiniones sobre temas industriales. Sus relaciones con la formación socialista se iniciaron a raíz de la crisis sufrida por Babcock Borsig -la firma de bienes de equipo de la que fue vicepresidente y primer ejecutivo entre 2002 y 2004- y de su venta al grupo Austrian Energy. La imposición del entonces Gobierno del PP para que la empresa fuese traspasada a la multinacional austríaca -que, en opinión de Palomino, no garantizaba un proyecto viable para la firma vasca- provocó su decisión de dimitir en el mismo momento en que se formalizó la transmisión de las acciones, auspiciada por la sociedad estatal Sepi.
Javier Aramburu, ex viceconsejero de Industria del PNV y consejero delegado de Naturgas a mediados de 2004, le ofreció entonces la posibilidad de hacerse cargo de un área estratégica, la gestión de las grandes redes de transporte de gas natural, y ocupar así la dirección general de la compañía energética.
Relaciones sindicales
En su paso por Babcock, Palomino trabó una relación muy estrecha con los sindicatos. CC OO y especialmente UGT nunca han ocultado la «buena sintonía» que mantuvieron con él en aquel periodo e incluso después, cuando ambas centrales intentaron recabar apoyos para forzar un cambio de rumbo en la empresa de bienes de equipo, aún en manos del grupo austriaco y sumida en una crisis permanente.
Paradójicamente, el futuro consejero de Industria deberá adoptar desde el Gobierno decisiones que afectan a la compañía a la que todavía pertenece. El Ejecutivo autónomo es propietario del 30,33% de las acciones de Naturgas, si bien existe un compromiso con la multinacional portuguesa EDP, que controla la compañía y el resto del capital, para transferirla en su totalidad.
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