Antonio Banderas ha tardado doce años en aparecer en el Festival de Málaga, del cual es presidente de honor. El malagueño más universal -con permiso de Picasso- lleva tres semanas en la ciudad: ha salido de cofrade en su querida Semana Santa y hasta ha conocido a Carmen Thyssen en las obras del museo que han puesto patas arriba el casco histórico. Banderas entregó el Premio de Honor a Juan Diego y no abrió la boca para no restarle protagonismo a su amigo. Ayer fue su día. La excusa, el mecenazgo a un joven director andaluz, que rodará su primer largo bajo el sello de la productora del actor, bautizada Green Moon por la 'luna verde' lorquiana.
Habló del cine español, de la nueva ministra de Cultura -que le inspira «confianza»- y hasta terció en las polémicas declaraciones de Juan Marsé sobre «la falta de talento» de los peliculeros. El protagonista de 'La máscara del Zorro' lleva veinte años instalado en Hollywood, «donde no hay subvenciones y todo el dinero es privado». Aboga por «un cambio de mentalidad en esta época de crisis profunda, porque el sistema actual de financiación del cine español hace aguas».
Para Banderas resulta «maniqueo» acusar al director y a los actores de lucrarse con las ayudas. «Existen infinidad de técnicos -electricistas, chóferes, catering...- que no aparecen en la alfombra roja». Ya ha hablado con la ministra, «una mujer que viene del cine y que confío que empiece a actuar pronto». Le ha recomendado que ponga en práctica la Ley de Mecenazgo y busque la esponsorización de compañías y particulares.
Así, su segunda película como realizador, 'El camino de los ingleses', contó con ayudas de la Junta de Andalucía. El actor cuenta que a cambio prestó su imagen para una campaña de turismo. «Fueron dos duros y ya me acusaron de recibir subvenciones, cuando si hubiera dado mi imagen a una compañía privada habría pedido mucho más. Deberíamos buscar fórmulas para que los dineros no sólo vinieran del erario público».
Rodar con Woody Allen
Banderas protagonizó una de las mejores adaptaciones de Juan Marsé a cargo de Vicente Aranda, 'Si te dicen que caí'. Por eso le ha dolido el exabrupto del escritor. «Le respeto, pero no me parece justo. En España se ha demostrado que hay talento, sobre todo en los últimos años, con tantos nombres en los mercados internacionales: Bardem, Almodóvar, Penélope...». Él mismo rodará con Woody Allen el próximo mes de julio. «Mi mujer, que trabajó con él en 'Celebrity', ya me advirtió que sólo me daría a leer mi parte del guión. Pero no voy a discutirle al maestro».
'Día roto', la cinta de acción del novato Néstor F. Dennis producida por Green Moon, es sólo un apunte en la agenda de la estrella. Lleva dos años y medio buscando financiación para 'Boabdil'. Si no la encuentra, lo más probable es que suba de nuevo a los escenarios de Broadway como Zorba el griego. Y en medio, un 'biopic' de Dalí dirigido por Simon West ('Lara Croft'), que los herederos del pintor intentan torpedear. «Le muestra secuestrado en los últimos siete años de su vida, enfermo de Parkinson y obligado a firmar miles de litografías en blanco. El mayor escándalo en la historia del arte contemporáneo».