La figura de Cristóbal de Balenciaga y sus creaciones son la punta de lanza de la última edición de Getxo Moda, que comenzó ayer. Si el palacio San Joseren de la Avenida Zugazarte ya ha supuesto un giro espacial sobresaliente para el certamen, los organizadores de Getxo Empresarial y Comercial han aprovechado las posibilidades de este bello edificio de Las Arenas para añadir una oferta más atractiva en 2009.
El mejor ejemplo es la exposición abierta ayer, que muestra cuatro trajes del diseñador vasco. Dos de ellos corresponden a su última época y tienen ese sello de Balenciaga, convertido después en pauta, de las mangas sin costuras. Otro vestido de los años 60 pone el contrapunto de este genial creador de la alta costura: «Fue diseñado para una boda de día. Es de seda y desfiló en París», explica Fina Tremols, una periodista que formó parte del jurado de Art & Fashion.
La presencia de esta experta no es casual, ya que de las 20 creaciones expuestas en San Joseren, 16 corresponden precisamente a este certamen bilbaíno, que demuestra que «el arte puede ser un motivo de inspiración para la moda», como dice Tremols. Así, comulgan en un mismo espacio el diseño de un creador de la tierra consagrado a nivel universal con las inquietudes de unos jóvenes artistas dispuestos a abrirse camino.
Las creaciones y complementos escogidos para la muestra son de una enorme originalidad, destacando un vestido negro de la israelita Tatiana Pogrebnyak. «Es genial. Ella se inspiró en el arte azteca y en la diosa Erté», apunta Tremols. Con cristales de Swarovski incluidos, resalta por su elegancia.
Pero las fuentes de las que beben estos jóvenes creadores de una moda artística son tan variadas que sorprenden. El sevillano Daniel Lora se inspiró en el museo Guggenheim de Nueva York y en la pintura de Picasso para uno de sus vestidos, y para otro, que también se expone, recurrió a la catedral de Sevilla, a sus rosetones y vidrieras para diseñar una cola con la imagen de la Virgen.
Edurne Ibáñez y su apuesta por la Belle Epoque y el reciclaje resultan geniales. Sus acertados diseños confieren elegancia a unos guantes de goma de los usados en las peluquerías y a cámaras de las ruedas de las bicicletas. «¡Es increíble! la goma la teje como si fuera lana. Ella ganó el pasado mes de febrero el premio de la asociación de diseñadores en Madrid», puntualiza Tremols.
Ilazki Martirena, el vestido en degradado de Paloma Irigoyen -una de las finalistas de Art & Fashion-, las creaciones geniales de las israelitas Mietal Zano o Yael Serfati, la originalidad de la británica Bella Gonshorovitz, el guiño a Salvador Dalí de Maite Grande o el traje negro de Mercedes Eizaga constituyen otras creaciones de quienes buscan con acierto despuntar en este complicado y competitivo mundo de la moda. «La exposición también es una muestra excelente de la calidad y creatividad de la gente joven. Aquí están las creaciones de Balenciaga y de quienes pretenden llegar a ser como el maestro», indica Tremols. El homenaje a Balenciaga se reforzó ayer con la charla impartida por el periodista Abraham Amézaga.
Complementos solidarios
También en San Joseren, hasta hay, otra muestra ofrece los artículos elaborados por una red de mujeres de países del Sur que producen bienes y servicios para mejorar sus ingresos familiares. 'Manos de mujer' es una iniciativa respaldada por la ONG local Zabalketa, que expone en San Joseren productos creados por mujeres colombianas, peruanas o filipinas, entre otras. Desde bisutería a complementos, pasando por adornos y demás artículos, se trata de garantizar la entrada de estos productos en el mercado internacional con un diseño que se ajuste a los gustos de los consumidores. Detrás de los artículos hay una historia humanitaria para apoyar y, entre los productos estrella, destacan las perlas cultivadas y los collares elaborados con ellas por las mujeres filipinas de Mindanao.