El hijo 'txaraina' de los Santxez se ha independizado. Gorka Otxoa despliega una desbordante actividad en Madrid, donde compagina una serie de televisión, un 'late show' y una obra de teatro. A toda esta vorágine se une el estreno, el próximo viernes en el Festival de Cine de Málaga, de 'Pagafantas', largometraje en el que interpreta su primer papel protagonista.
-¿Paga...qué'?
-Un 'pagafantas' es alguien que está dispuesto a todo por conquistar a la chica; desde pagarle los refrescos a cualquier bajeza.
-Vamos, el pardillo de toda la vida.
-¡Nada de pardillo! Es un tío muy listo, pero dispuesto a cualquier cutrez por si acaso la chica de la que está muy enamorado se despista y cae.
-¿Cuántas veces le han soltado 'Te quiero, pero sólo como amigo'?
-Alguna, alguna. Todos hemos sido 'pagafantas' en algún momento. Quien diga lo contrario miente.
-El director de la película, Borja Cobeaga, ha dicho de usted: 'Siempre ha hecho muy bien el papel de pánfilo, del patético al que le dan collejas'. No me queda claro si es un halago o un insulto.
-¡A mí tampoco! Borja fue el inventor y primer director de 'Vaya semanita'. He trabajado mucho con él y casi siempre me ha tocado recibir humillaciones y hostias psicológicas. Ya tengo callo.
-¿Y no está un poco harto de hacer de 'pringao'?
-No, me lo paso genial. No tengo ningún problema.
-El punto de partida es el típico tópico de que en Euskadi se liga poco. Me dirá que por culpa de las mujeres, claro.
-No, no, no... es una culpa compartida. Se liga poco porque sí, es un hecho. No hay manera de comunicarse con el sexo opuesto a menos que sea tirándole un cubata encima, que tampoco es una buena forma de entablar conversación. Es el gran conflicto vasco, un problema muy grave.
-A lo mejor es que a las vascas no nos gustan las 'fantas' y preferimos... no sé, el champán francés.
-Pijas sí que sois en general. Pero una 'fanta' con mucho cariño de un vascorro es mucho mejor que un champán carísimo.
-Pues le aviso de que pueden llegar tiempos peores. ¿Sabe que la nueva presidenta del Parlamento vasco no es partidaria del uso del preservativo?
-Me parece grave que se hable con ligereza de este tema cuando el sida causa tantas muertes. Pero bueno, eso no quiere decir que no se ponga hasta las botas, eh?
-En la obra de teatro 'Olvida los tambores' cambia de registro. Cuesta imaginarle en un papel trágico.
-Tiene una parte cómica, pero de repente a mi personaje se le derrumba su vida, sus valores, todo lo que piensa. Es otro registro.
-¿Y qué registro le queda de Patxi, el 'txaraina'?
-Jodé Patxi... aquel 'txaraina'. Fue un lujo y lo voy a recordar siempre. Mejor dicho ¡me lo van a recordar siempre! Por la calle me llaman Patxi, 'txaraina', Joxepo...
-Ahora vamos a tener un lehendakari que se llama Patxi López... y no es del PNV. ¡Qué filón para la cuadrilla!
--He estado desconectado de las elecciones porque no tengo ni tiempo de leer la prensa y cuando me pongo al día ¡resulta que tenemos un lehendakari socialista con el apoyo del PP! Una cosa curiosa.
-Gracias a 'Vaya semanita' descubrimos que Antonio Basagoiti y Arnaldo Otegi podían reírse de los mismos chistes.
-Es una gozada que todo el país disfrute con los mismos sketches. Sigue siendo un programa revolucionario, un fenómeno sociológico.
-Exportaron el invento a la televisión nacional pero 'Made in China' fue un fracaso. ¿El humor vasco es de consumo interno?
-No, no creo. Influyeron muchos factores: algunas cosas no nos dejaron hacer, la hora, el día, los invitados que nos hacían llegar... Pero no me arrepiento de nada.
-¿Volvería a 'Vaya semanita'? Le advierto de que ahora hay aquí un ambientazo político...
-¡Y tanto! Pero en Saturday Night Live también han empezado a venir políticos. Tenemos la crisis económica, el cambio de gobierno... Ah, y los casos de corrupción del PP, que dan mucho juego.
-¿Sigue compartiendo piso con cinco colegas?
-Sí, en Donosti tengo una habitación en un piso compartido y en Madrid vivo con otras dos compañeras actrices. Me encanta compartir casa con amigos.
-Ah, la cuadrilla... Y eso que a usted la crisis y el paro como que le resbalan, ¿no?
-Sí, la verdad es que soy afortunado por tener tanto trabajo.
-Fin de la entrevista. ¿Me invita a una copita de Moët & Chandon?
-No, hombre, primero a una 'fanta', a ver si cuela. Hay que empezar por lo barato, no me jodas.