Son como primos hermanos. Ambos se profesan el respeto que se merecen dos de los pocos equipos que parecen asentarse como alternativa a los intratables de la ACB. Kalise Gran Canaria y Bilbao Basket quieren convertirse en referentes de la competición. Desde su humildad, buscan ser uno u otro -de momento no parece haber sitio para más- los que al cabo de la primera vuelta lleven el cartelito que nomina al octavo pasajero, el que cierra el cupo del pasaje copero. Proyectadas sus ambiciones al final del curso, anhelan prorrogar al menos un par de fechas las funciones, como los espectáculos que han cuajado ante un público que les pide más.
Hoy se vuelven a ver las caras en la matinal de La Casilla (12.30, ETB1), donde aún resonará el eco del predicado de Bobby Knight y Moncho Monsalve. Exquisito el americano ayer en la docencia y paupérrimo en su faceta personal de ególatra rencoroso, como se puede apreciar a pie de página. Una pena.
La trascendencia la merece realmente la penúltima oportunidad que tendrán los aficionados 'iurbentinos' para ver este curso en directo a su equipo. Y qué mejor visitante que uno de los que más ha castigado la línea de flotación a los hombres de negro. Los antecedentes sobrealimentan la ambición de los locales, que necesitan mantenerse competitivos ante un equipo insular que llega sólo pendiente de repasar materias para el examen de mejora de nota reservada a los más aplicados. Este año el amarillo ha creado más tendencia que el negro. habrá que buscar un cambio de moda para el siguiente curso.
Los resultados registrados ayer apenas interfieren en la voracidad de los locales. Perdió el Ricoh Manresa, como debería hacerlo hasta el final de la campaña para que los de La Casilla canjearan un hipotético pleno de triunfos por el visado a las series por el título. Pero ganó el Alta Gestión Fuenlabrada en la que parecía inexpugnable pista sevillana de San Pablo, colocando unos metros más de alambre en la cerca de la novena plaza liguera. Quizá lo mejor no sea pensar en ello y que cuerpo técnico, jugadores y público se centren unos en competir y otros en disfrutar de lo que queda de libro, las páginas finales del último capítulo.
Para que puedan hacerlo y a petición popular, el iurbentia piensa ya en la siguiente jornada y ha organizado un desplazamiento para los aficionados en autobús a Zaragoza el próximo domingo, con salida de La Casilla (7.30 horas) y regreso a la conclusión del choque ante el CAI, que comenzará a las 12.15. El precio del viaje y la entrada es de 35 euros, 'pack' que se puede adquirir hoy en las taquillas del pabellón (desde las 11.00) y hasta el miércoles en la Bilbao Basket Zona.