
Combo de imágenes de la grabación tomada por The Guardian. /Afp
Agredido por la Policía
En las imágenes del incidente se puede ver a Tomlinson caminando con las manos en los bolsillos por delante de una decena de policías, varios de ellos con perros, hasta que un agente le golpea con su porra reglamentaria en la espalda y le empuja al suelo.
La víctima queda sentada en el suelo y se dirige a los policías, mientras una tercera persona intenta levantarle. Minutos después, Tomlinson murió sin que las unidades médicas que había en la zona pudieran hacer nada por salvarle.
La Comisión Independiente de Quejas a la Policía (IPCC, siglas en inglés) abrió una investigación sobre este hecho y sobre posteriores denuncias de agresiones policiales, que han derivado en la suspensión temporal de sus funciones de al menos dos agentes.
Desde la oposición al Gobierno laborista de Gordon Brown, el Partido Liberal Demócrata ha pedido "una investigación completa" sobre la muerte de Tomlinson y ha calificado de "brutal" la actitud del policía que le golpeó.
La segunda autopsia efectuada a Ian Tomlinson refuta los resultados del primer examen forense
El cuerpo de la víctima, que pereció después de ser empujado al suelo por un policía, será sometido a un tercer análisis
Ian Tomlinson, el británico de 47 que murió el pasado 1 de abril en Londres durante las protestas convocadas con motivo de la cumbre del
G-20, falleció por una hemorragia abdominal y no por un ataque cardiaco, como habían informado las autoridades. Así lo ha señalado el abogado de la familia, que ha dado a conocer los resultados de una segunda autopsia efectuada a este vendedor de periódicos, que pereció después de ser golpeado por la espalda y empujado al suelo por un
policía, según se pudo ver en imágenes grabadas en vídeo y en diversas fotografías.
La primera versión oficial fue que Tomlinson murió de un ataque cardíaco en mitad de la calle y que su fallecimiento no tuvo nada que ver con las diversas cargas policiales que los agentes antidisturbios realizaron contra las protestas del G-20. Pero la segunda autopsia refuta esta versión, lo que añade incertidumbre a este caso, que fue el detonante de numerosas quejas posteriores sobre la actuación violenta de la
policía contra quienes participaron en las manifestaciones del 1 de abril en Londres.
Dos autopsias, dos resultados
El segundo examen forense lo ha hecho el doctor Nat Cary, que ha rechazado la conclusión del facultativo que practicó la primera autopsia, el doctor Freddy Patel, quien atribuyó la muerte de Tomlinson a "una dolencia coronaria y arterial". "La opinión del doctor Cary es que la causa de la muerte fue una hemorragia abdominal", han señalado los abogados de la familia en un comunicado, en el que explican que "la causa de la hemorragia todavía está por establecerse". "El doctor Cary acepta que hay evidencia de una arterioesclerosis coronaria, pero plantea que es improbable que la naturaleza y el alcance de la misma hayan contribuido a la causa de la muerte", añade.
El resultado de esta segunda autopsia, efectuada en el marco de una investigación oficial, no es definitivo y será necesario llevar a cabo un nuevo examen forense, según ha informado la BBC. Tras conocerse el resultado del segundo análisis post-mortem, el agente que golpeó a Tomlinson, que se encuentra suspendido de sus funciones, está siendo interrogado en relación con un posible caso de homicidio.