Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

Economía

Seguridad Social

Empresarios y sindicatos se unen al Ejecutivo para defender la buena salud de la Seguridad Social

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
El Gobierno exige a Ordóñez que no frivolice con «la tranquilidad de ocho millones de jubilados»
Corbacho (derecha) conversa con Toxo. Detrás, los presidentes de la CEOE y Cepyme, y Cándido Méndez. / EFE
Las discrepancias entre el Gobierno y el gobernador del Banco de España son ya un clásico. Por lo general, el Ejecutivo trata de ver el futuro con un optimismo a veces ingenuo mientras Miguel Ángel Fernández Ordóñez dibuja un escenario oscurecido por la crisis. Hasta ahora, las diferencias -como la percepción sobre la necesidad de abaratar el despido, medida defendida por Ordóñez- habían quedado más o menos diluidas. Pero ayer se abrió una brecha. Porque la víspera el gobernador había puesto en tela de juicio la salud de la Seguridad Social, y tocar las pensiones es abrir la caja de Pandora. Sindicatos y empresarios se unieron al Gobierno para arremeter contra la cabeza visible del organismo emisor. Sólo el presidente del PP, Mariano Rajoy, reconoció compartir la preocupación por el futuro de la caja común.
«No se puede arrojar inseguridad sobre un sistema que es seguro ni jugar con la tranquilidad de ocho millones de pensionistas», clamó el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho. Lo hacía en respuesta a los temores aireados por Fernández Ordóñez: según sus previsiones, el superávit de la Seguridad Social podría «desaparecer en un año» debido al deterioro en las cuentas originado por la caída de la afiliación y el incremento de los gastos. Como medidas para luchar contra esta situación, planteó en la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo retrasar la edad de jubilación o variar la fórmula para calcular las pensiones.
Frente a esta percepción, Corbacho aseguró que el superávit no se agotará este año «de ninguna de las maneras» y reconoció que discrepa «radicalmente» de las previsiones de Ordóñez. De hecho, se preguntó «de dónde» podría haber sacado el gobernador sus datos porque, aseguró el ministro, el Fondo de Reserva asciende a 57.000 millones de euros, la cifra más alta de su historia. La crítica fue ganando en intensidad y Corbacho mostró su deseo de que ésta sea «la última vez» que tenga que discrepar con el alto cargo. «No sé si las palabras del gobernador son una predicción o un deseo», zanjó enfadado.
El ministro se pronunció tras la firma del Acuerdo Tripartito de Solución Extrajudicial de Conflictos Laborales entre el departamento de Trabajo y los agentes sociales. Así que estos últimos se subieron a la ola y también la emprendieron contra Fernández Ordóñez. El secretario general de la CEOE, José María Lacasa, pidió «mesura y prudencia» en los discursos porque «todos debemos tratar este tema con sumo cuidado». El presidente de Cepyme, Jesús Bárcenas, también cree que el gobernador se pronunció con demasiada frivolidad y generó «desconfianza». Por eso, le reclamó «más trabajo y menos declaraciones».
La comprensión de Rajoy
Desde el bando sindical las críticas fueron aún más duras. El secretario general de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, aseguró que el responsable del Banco de España querría sustituir el sistema público de pensiones por otros de capitalización. Resaltó que «no hay riesgo de quiebra» y añadió que sólo «los apóstoles de las catástrofes perfectas están deseando que esto suceda». Por su parte, el líder de UGT, Cándido Méndez, lamentó el «exceso de locuacidad, vanidad personal y fanatismo ideológico» del gobernador y pidió al presidente Rodríguez Zapatero, que fue quien le nombró, que le amoneste. Además, tanto Toxo como Méndez rechazaron de plano la posibilidad de retrasar la edad de jubilación.
A lo largo de la jornada se prodigaron las reacciones a las inquietantes predicciones de Fernández Ordóñez. El nuevo titular de Fomento, José Blanco, fue más suave y se limitó a rechazar que sea el momento para debatir sobre la ampliación de la edad de jubilación, aunque señaló que a los 65 años los ciudadanos están «con plena capacidad para hacer cosas». Y portavoces de IU calificaron la medida como una «contradicción profunda» cuando hay «miles de prejubilaciones de gente con ganas de trabajar».
El gobernador sólo encontró comprensión en el líder del PP. Rajoy se felicitó por su valentía y aseguró que sus preocupaciones coinciden con las de los populares. Por eso, anunció que su grupo pedirá la comparecencia de Corbacho en el Congreso y que se agilicen los trabajos de la comisión del Pacto de Toledo para adoptar con urgencia reformas en el sistema.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS