Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

Cultura

CARLOS BARDEM ACTOR Y ESCRITOR

Novelista y vividor vocacional, elcoprotagonista de 'Che' empieza a hacerle sombra a su hermano como actor

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«Ahora los malos son los Bardem»
Carlos Bardem protagoniza 'Che: Guerrilla'. / EL CORREO
Carlos Bardem (Madrid, 1963) ha vivido deprisa. Le echaron del colegio por robar motos -«no fui yo, sino un amigo»-, ha descargado naranjas, trabajado de 'gorila' en conciertos y como relaciones públicas en discotecas, lavado platos en Londres y exportado jamones a Estados Unidos. Licenciado en Historia y Diplomado en Relaciones Internacionales, renunció a un puesto fijo como azafato de Iberia para montar un bar en una playa de Brasil con su mejor amigo. «Hice realidad el sueño de muchos. Aguantamos cuatro años».
El 'otro' hijo de Pilar Bardem es asimismo un escritor de fuste: su primera novela, 'Muertes ejemplares', obtuvo una mención especial en el Nadal y 'Buziana o el peso del alma' fue Premio Destino-Guión 2002. Sin embargo, su tiempo lo ocupa una actividad que nació como una excusa para vivir la aventura de los rodajes: la interpretación. De papeles fugaces en 'Perdita Durango' y 'Torrente' ha pasado a personajes de fuste en 'Alatriste', 'Los fantasmas de Goya' y 'Solo quiero caminar'. Tiene en cartelera 'Che: Guerrilla' y estrena este mes 'El niño pez'. Casi, casi, le hace la competencia a su hermano Javier.
-Ha encontrado su sitio como actor.
-Empecé tarde porque me dediqué a otros menesteres. Tengo negocios de hostelería, lo que me permite ir sin prisa pero sin pausa. No estoy obligado a aceptar cualquier cosa. Ahora grabo mi primer papel fijo en una serie de televisión, '¿Hay alguien ahí?'. Los de Cuatro me aseguraron que no iba de hospitales ni de comunidades de vecinos
-Pero le gusta actuar.
-Claro, no sé si por el componente genético. Me lo tomo en serio por mi apellido, tengo un plus de exigencia; mi madre me puede matar si salgo a hacer el canelo. En este país hay una triste defecto: sólo se puede ser una cosa, si tocas dos o tres campos, descolocas. Lo digo con todo el respeto para mis compañeros, porque conozco el lado duro de esta profesión, lo he visto en mi casa desde pequeño. Mi madre nos enseño un dicho: 'Por Dios, que sea bueno para lo que me llamen, porque si no lo voy a hacer también'.
Locura y desfase
-¿Pasa del mundillo literario?
-Conozco a muy pocos escritores y editores, no es mi mundo. Las veces que he ido al Nadal o a un sarao de ese tipo no me veía. Y con los pocos escritores que trato, como mi buen amigo Barry Gifford, no hablo de literatura. Yo empecé a escribir por necesidad, he sido muy lector y me fui llenando de palabras hasta que me desbordaron. En octubre, Plaza y Janés saca 'Alacrán enamorado', una historia de amor imposible entre un skin head y una inmigrante. Estoy muy excitado con todo el proceso de edición, precisamente porque lo desconozco.
-Escribe a partir de la vida y no de otros libros.
-Hay escritores de la experiencia y otros como Pío Baroja, que imaginaba aventuras sin moverse de su habitación. Yo soy de los primeros. No he parado quieto y pienso seguir haciéndolo. Mis viajes son físicos e interiores. Ponerme frente a algo o alguien distinto me enseña cosas sobre mí mismo.
-Como sus cuatro años en Brasil.
-Fui con mi mejor amigo y acabamos en Buzios, un pueblo de pescadores precioso a 170 kilómetros de Río. Nos volvimos porque llegamos a unos niveles de locura y desfase peligrosos.
-Tras renunciar a un puesto fijo en Iberia.
-Sí. Pregunté para qué servía eso de ser fijo. Y me dijeron que para coger excedencias. Así que me cogí una de cuatro años. Tengo recuerdos divertidos de aquella época. Todavía a los pasajeros de turista se les daba una bandeja de comida y se les trataba de usted. Ahora volar ha perdido el glamour.
-Usted es tan contestario y políticamente incorrecto como su madre y su hermano.
-Es más educacional que genético, en mi casa siempre se ha discutido. Pero hemos salido más bien zurdos, sí. Aunque, pese a lo que piensan todos estos señores de Libertad Digital y compañía, no militamos en ningún partido político. Yo no apoyo a ninguna formación, y con la edad me he radicalizado. No entiendo el sentido de la monarquía ni la actitud de la Iglesia católica. Las barbaridades del Papa sobre los preservativos son merecedoras de una querella en La Haya por crímenes contra la humanidad.
-Muchos arremeten contra 'los Bardem' como sinónimo del cine español.
-Sí. Es una categoría del mal, un cajón de sastre donde meten a los rojos comeniños, a las turbas bolcheviques. No puedo dejar que me afecte, pero mi madre se coge unos cabreos... Ella ha tenido un contacto tardío con las tecnologías por su edad, pero ahora es la que mejor maneja Internet en casa. Teclea 'La Bardem' en Google y le salen esas páginas insultantes, donde se dice que mi hermano y yo somos maricones y ella una borracha que echó a mi padre de casa. Se queda muy afectada, pero yo le explico que lo escriben cobardes que se escudan en el anonimato. Estoy orgulloso de que nos insulten ciertas personas, si no me preocuparía.
-¿Eso les une más?
-Bastante unidos estamos de por sí. Se agarran a lo que sea para atacarnos, parece que el 'no a la guerra' se lo inventó Javier Bardem. Y él fue uno de los millones de españoles que salimos a la calle a protestar contra una guerra ilegal promovida por afán de lucro. Es muy fácil personalizar el cabreo de unos señores que perdieron el poder por su mala gestión. Antes el malo era Rusia, ahora los Bardem.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS