Ramón Jáuregui será el 'número dos' de la lista del PSOE en las elecciones europeas que se celebrarán el próximo 7 de junio. El ex secretario general del PSE tendrá que abandonar el Congreso, donde tiene un papel clave en las negociaciones que los socialistas mantienen con el resto de grupos parlamentarios, para reforzar la plancha que el partido de José Luis Rodríguez Zapatero presentará a unos comicios en los que teme un voto de castigo al Gobierno por los efectos de la crisis económica. «Es un reto que no podía rechazar», declaró ayer el diputado a este periódico.
Su designación llega en un momento crucial para el PSE, que está a punto de acceder a Ajuria Enea por primera vez en su historia y perfila un organigrama con «los mejores» para conformar el futuro Ejecutivo vasco. Con una amplia trayectoria como gestor, Jaúregui -que fue vicelehendakari en un Gabinete de coalición con el PNV tras la victoria de su partido en los comicios autonómicos de 1986- es enviado ahora al Parlamento europeo.
La decisión fue desvelada por la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, tras la reunión de la ejecutiva federal. La dirigente socialista subrayó que la designación del político nacido en San Sebastián, pero afincado en Vitoria, demuestra la «importancia» que el partido otorga a las europeas. «Ponemos a los mejores valores en esa candidatura», resaltó.
El anuncio fue recibido con altas dosis de sorpresa en buena parte de las filas socialistas. Y no porque se dude de su valía, sino por el hueco que deja vacío. Tras las elecciones generales del año pasado, Jáuregui fue designado 'número dos' de su grupo en la Cámara baja, por detrás del portavoz, José Antonio Alonso. En principio se valoró como un cargo menor, sobre todo teniendo en cuenta que su nombre se barajó como posible ministro. Pasados los meses se comprobó que el puesto tenía más enjundia de lo inicialmente previsto. La decisión de Zapatero de no formar ninguna alianza estable en el Congreso -donde está a siete escaños de la mayoría absoluta- ha obligado al PSOE a desarrollar una frenética labor negociadora con el resto de fuerzas para sacar adelante las leyes presentadas por el Ejecutivo; entre ellas, la de Presupuestos, que obtuvo 'luz verde' por una ajustado margen con los votos del PNV y BNG.
Una debilidad gubernamental que se ha hecho más evidente tras la ruptura con los jeltzales a raíz de los comicios vascos y del acuerdo de estabilidad alcanzado entre el PSE y el PP para convertir a Patxi López en lehendakari. En las últimas semanas, cada votación en el Congreso es una batalla para los socialistas, obligados a negociar al máximo para sacar adelante sus proyectos. En esta guerra de trincheras, el papel de Jáuregui era considerado esencial por su capacidad para lograr acuerdos en aparentes callejones sin salida. A la espera de que se desvele su sustituto, su partido ha optado por el riesgo. Ha dejado al descubierto un flanco para tapar otro no menos importante: las elecciones europeas.
El Gobierno teme en las urnas un varapalo a su gestión. Algunas encuestas sitúan al PP más de cuatro puntos por encima del PSOE. Los efectos de la crisis económica, en especial el vertiginoso aumento del paro, estarían dejando al Gabinete de Zapatero muy tocado ante la opinión pública; un declive que el presidente habría intentado detener con la remodelación llevada a cabo esta Semana Santa y reforzando la candidatura al Parlamento de Estrasburgo. Es en esta clave en la que entra la elección de Jáuregui, que irá justo por detrás del cabeza de lista, Juan Fernando López Aguilar. Su nombramiento se hará oficial tras el comité federal del próximo sábado, cuando también se conocerá la plancha al completo.
Alabado hasta por los grupos de la oposición y con una buena imagen entre la opinión pública, Jáuregui fue vicelehendakari entre 1987 y 1991; y consejero de Trabajo entre 1995 y 1997. Nacido hace 60 años, también desempeñó los cargos de secretario general de UGT-Euskadi y de delegado de Gobierno en el País Vasco. Es diputado en Madrid desde 2000. Aunque su nombre siempre ha sonado para entrar en el Consejo de Ministros, algunos miembros del partido sostienen que nunca ha terminado de ingresar en el círculo de máxima confianza de Rodríguez Zapatero.
Presidencia de la UE
Tras conocer su nombramiento, Jáuregui señaló a este periódico que se trata de un «gran reto» que «no podía rechazar». A pesar de estar muy satisfecho con su actual labor en el Congreso -que seguirá desarrollando hasta los comicios-, el diputado por Álava insistió en que ir a Europa es un proyecto «ilusionante».
Una de las tareas más relevantes a las que se enfrentará será la de realzar la Presidencia europea, que recaerá en España el primer semestre del año que viene. Consciente de que la marcha a Estrasburgo suele suponer un alejamiento de la política nacional, Jáuregui aseguró que intentará evitar esa desconexión, sobre todo, cuando va a haber un lehendakari socialista. Pero, antes de nada, su principal objetivo será evitar un descalabro electoral que mine aún más al Gobierno de Zapatero.
Por otra parte, ayer se confirmó que CiU, PNV y Coalición Canaria se presentarán de forma conjunta a las elecciones del 7 de junio bajo el nombre de Coalición Europea. La alianza también la conforman el Bloque Nacionalista Valenciano, Unió Mallorquina, Unión Menorquina y el Partido Andalucista.