Patxi Zabaleta considera que el PSE ha caído en las redes del PP y no augura a los socialistas un buen futuro en su estreno al frente del Gobierno vasco. Partidario de un Ejecutivo transversal, que compondrían el PNV y el PSE con alguna fuerza más, el coordinador general de Aralar no puede disimular su orgullo por el éxito electoral de las últimas autonómicas -pasaron de uno a cuatro escaños- y anuncia su objetivo de «influir» en las políticas que hará el Ejecutivo.
-Dio en el clavo al pronosticar los cuatro escaños en las elecciones del 1-M. ¿De verdad se lo creía o fueron una sorpresa para usted?
-Sinceramente creía que teníamos que llegar a este nivel y tenía esperanzas. Aralar está llamado a seguir creciendo. Tenemos que fortalecernos y estructurarnos porque la posibilidad de aumentar nuestra representación es real. Nos faltaron 700 votos en Guipúzcoa para lograr el quinto parlamentario. Con esta representación, seremos una alternativa con prioridades de izquierda y abertzales como, de hecho, ya lo somos en la Cámara navarra.
-¿Tiene la sensación de que Aralar ha sido un partido escoba que ha recogido a los desencantados de otras formaciones?
-Creo que hemos tenido mucho voto nuevo, que proviene de muchos sitios, y también de los jóvenes. El sufragio joven es el sector en el que Aralar ha crecido muchísimo y aspiramos a hacerlo en el más maduro. No tenemos ninguna sensación de ser 'voto escoba', sino de que los que han venido lo han hecho para quedarse.
-Si hubieran dado los números, ¿hubieran entrado en un cuatripartito con PNV, EA y EB?
-Nuestra prioridad no era entrar a formar parte de un cuatripartito, sino la de conformar unas mayorías progresistas y a favor del derecho a decidir.
-Entonces, han tenido siempre claro que serían oposición.
-Oposición o una fuerza que tuviera relaciones con el Gobierno. Ahora tampoco cerramos esa posibilidad.
-Después del recés electoral de EB y EA tras integrar el tripartito, ¿quién se atreve a cogobernar con el PNV?
-En una situación de no normalización política, con la paz como preocupación constante y la ilegalización de partidos como asignatura pendiente, estas cuestiones provocan que para nosotros no sea una prioridad estar en el poder, sino influir en políticas progresistas. Y a ese objetivo no vamos a renunciar, aunque el lehendakari se llame Patxi López.
-¿Cómo van a actuar ante el nuevo Ejecutivo vasco?
-Pretendemos poner al PSE ante el dilema de tener que elegir entre políticas progresistas, en las que podrá contar con nosotros, o políticas reaccionarias, a las que le querrá arrastrar el PP.
-Ustedes estaban dispuestos a gobernar con el PSN en Navarra. Entonces, ¿por qué las críticas furibundas al PSE?
-No hemos hecho críticas furibundas, sino políticas. Queríamos que el Gobierno de Navarra tuviera una imagen transversal. Frente a eso, UPN y PSN prefirieron un Gobierno de carácter españolista y muy de derechas, como tememos y vaticinamos que va a ser el de la comunidad autónoma vasca, con contenidos de política muy derechista y muy intransigente.
-¿Y eso no es contradictorio?
-No. Aquí queríamos un Gobierno transversal y no lo veríamos mal, siempre que se tuvieran en cuenta todas las sensibilidades, también la nuestra. Asimismo, somos muy críticos con las políticas que hizo en su día el PNV, por ejemplo en materia lingüística. Nosotros en Álava también sugerimos en su día a PNV y PSE que constituyesen un Ejecutivo entre las dos fuerzas junto con EB. No se consiguió, hubo que optar y nos abstuvimos, lo que propició el acceso de Xabier Agirre a la presidencia.
-Aralar anunció movilizaciones sociales y una respuesta en la calle en el caso de detectar regresiones en las políticas lingüística y educativa.
-Antes que las demás fuerzas políticas, consideramos que el Gobierno que se estaba conformando era de carácter frentista y que su espíritu tenía contenidos revanchistas. También anunciamos que ese Gobierno iba a tener las características que exigía el PP. Y los hechos nos han dado la razón. Patxi López aseguró que no iba a firmar nada con el PP y rubricó un acuerdo que ha confirmado nuestras predicciones. También dijo que no iba a darles cargos de representación y tienen la presidencia del Parlamento gracias a los votos del PSE.
-Desde fuera da la sensación de que se está haciendo política preventiva contra el PSE.
-El PSE ha hecho una política poco sensata al priorizar la asunción del cargo del lehendakari tras unas elecciones que bno ha ganado, como esperaba. Se ha equivocado. Eso tiene unas consecuencias, no es que los demás tengan las culpas antes de que empiece a gobernar. Las exigencias del PP, sobre todo ante la proximidad de las elecciones europeas, van a ser cada vez más graves. El pacto que han firmado les ata de pies y manos.
-¿Las calamidades vaticinadas por el PNV tienen alguna base u obedecen a un mal perder?
-Se notan dificultades en el PNV para acomodarse a una estrategia de no ostentar la Lehendakaritza tras muchos años en el poder. Se detecta en algunas de sus reacciones, como no acudir a la convocatoria del PSE a una reunión, cuando pensamos que en política hay que ir siempre.
-Aralar reclamó la cesión de un puesto en la Mesa del Parlamento al PNV.
-Su actuación ha sido contradictoria porque hablaban de una norma no escrita para que estuvieran representadas todas las fuerzas.