
Vista general del hospital de San Salvador dos días después del terremoto. / Afp
Berlusconi hospedará a víctimas en sus casas de Cerdeña y Milán
El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, está estudiando el modo de poner algunas de sus casas a disposición de las personas desalojadas por el terremoto, tal y como él mismo anunció la semana pasada desde L'Aquila.
Dos familias "irán a Cerdeña, en mi finca también hay apartamentos. Estamos identificando a las personas de acuerdo con Bertolaso (el director de la Protección Civil). Al menos otra podría ir a Milán 2 o a Milán 3, también allí en un apartamento", ha concretado el primer ministro en declaraciones recogidas por el diario Corriere della Sera.
"Muchos italianos también están ofreciendo sus segundas residencias a esta gente. Hay una gran carrera de solidaridad que me hace sentir orgulloso de ser italiano", ha asegurado 'Il Cavaliere'.
La Fiscalía investiga el derrumbe parcial del edificio a causa del terremoto de hace una semana
En la última semana el centro del país ha sufrido alrededor de 10.000 réplicas
Mientras el centro de Italia vuelve a temblar una y otra vez una semana después del terremoto que ha costado la vida de
294 personas, una noticia sacude a los ciudadanos de L'Aquila: el hospital San Salvador, inaugurado en el año 2000 y que quedó parcialmente derruido tras el
seísmo, no tenía la cédula de habitabilidad, por lo que sería ilegal y no tendría que estar abierto al público, aseguran medios italianos.
Estas irregularidades se han convertido en uno de los "puntos principales" de la investigación que ha abierto la Fiscalía de la ciudad para averiguar por qué tantos edificios no fueron capaces de aguantar el seísmo a pesar de estar ubicados en una zona catalogada como sísmica. Así lo ha asegurado el magistrado Alfredo Rossini, que se está encargando de la investigación abierta por desastre culposo y homicidio múltiple culposo y con la que se tratará de clarificar las circunstancias por las que numerosos edificios, tanto públicos como privados, antiguos como nuevos, se desplomaron.
Entre ellos resalta el caso del hospital público San Salvatore, que sufrió derrumbes parciales y tuvo que ser completamente evacuado. Además del hospital, los investigadores están recogiendo muestras de todos los edificios que se derrumbaron o sufrieron daños graves a causa del seísmo. El objetivo es determinar posibles responsabilidades, tal y como pidió la semana pasada el presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano.
El proceso de supervisión de todas las edificaciones prosigue para verificar si podrán volver a ser habitadas o no. Lo que se pretende es que los evacuados puedan volver a sus casas o puedan ser alojados en condiciones más adecuadas que las tiendas de campaña en que se encuentran hasta ahora. De momento ya han sido inspeccionadas 1.467 casas, de las que sólo la mitad ha sido declaradas habitables. El resto ha sufrido daños serios y, en el mejor de los casos, tendrán que ser remodeladas para volver a ser habitadas.
Los téntaculos de la mafia
Superada la fase de la emergencia, que ha dejado atrás 294 muertos, más de un millar de heridos y cerca de 50.000 damnificados, empieza la de la reconstrucción. Y con ella el peligro de que la mafia intente infiltrarse en la zona, atraída por la ingente cantidad de dinero que las arcas públicas destinarán ahora a la región del Abruzzo. "No existe ninguna alarma específica, pero sí hay que estar especialmente atentos para que no se repita lo que lamentablemente sucedió en el pasado", ha advertido el fiscal general antimafia de Italia, Piero Grasso, en alusión a la infiltración de la Camorra en las labores de reconstrucción que se llevaron a cabo tras el terremoto que sacudió Irpinia (sur de Italia) hace casi 30 años.
Otra de las alertas la ha lanzado el escritor Roberto Saviano, autor del best seller Gomorra y amenazado de muerte por la Camorra. Desde las páginas del diario La Repubblica ha recordado que "lo que para algunos es tragedia para otros se convierte en ocasión, una mina sin fondo, paraíso del provecho".
Los habitantes de las zonas afectadas no tendrán que pagar ni hipotecas ni comisiones bancarias, al menos hasta que termine el año, según ha acordado la Asociación Bancaria Italiana (ABI). Este era uno de los temas que más preocupaba a los damnificados, que además de haberse quedado sin casa temían ser obligados a seguir pagando igualmente la hipoteca que asumieron. Aun con todo, se desconoce todavía si los bancos les perdonarán la deuda o no cuando termine el año.
Una semana después del terremoto, continúan produciéndose réplicas, como la de anoche, que con 4,8 grados en la escala de Richter se dejó sentir incluso en las inmediaciones de Roma. Según el presidente del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología, Enzo Boschi, Italia ha sufrido alrededor de 10.000 réplicas, aunque sólo un millar se han dejado sentir en la superficie.