Los elevados costes económicos han obligado a la Diputación a rectificar el plan parcial de la vaguada de Montealegre, en Alonsotegi, donde se pretende construir la «vanguardista» fábrica de casas modulares del grupo Afer, que acumula importantes retrasos. Según un informe encargado a la empresa Saitec, sólo los trabajos de urbanización del terreno elegido para llevar a cabo esta iniciativa empresarial -ocupado en la actualidad por un gran vertedero de tierras procedentes de la construcción del corredor del Cadagua- supondrían un desembolso de unos 42 millones de euros. Una cantidad que multiplica por cinco el importe requerido en la construcción de otros polígonos industriales en Vizcaya y que la institución foral no está dispuesta a asumir. La idea es echar marcha atrás y realizar una revisión «más detallada» de los pormenores del proyecto para conseguir abaratar «sensiblemente» los precios.
El plan parcial de Alonsotegi volverá a ser revisado por la misma empresa que lo elaboró hace ahora un año. Entonces, una vez redactado este documento «orientativo», la Diputación sacó a concurso el proyecto de urbanización del solar. Recibió varias ofertas, pero con presupuestos tan «distintos» unos de otros que los responsables forales decidieron declarar desierto el concurso, según explica la diputada de Innovación y Promoción Económica, Izaskun Artetxe. «Al principio, dimos prioridad a los plazos, aunque éramos conscientes de que eran difíciles de cumplir. Pero hemos visto que la opción rápida no es la mejor opción», afirma.
La Diputación confía en que una revisión más exhaustiva del proyecto permita reducir «a la mitad» el coste que conlleva urbanizar este terreno, que es uno de los compromisos adquiridos en el convenio firmado con Habidite -una de las empresas de Jabyer Fernández- a finales de 2006. Ya se ha decidido que se realizarán varias modificaciones respecto al plan inicial. En concreto, se proponen cambiar el trazado del «tendido eléctrico» que discurre cerca de la vaguada de Montealegre. Otra de las posibilidades es «reducir» los límites de la parcela del sector en su extremo superior. En todo caso, Artetxe espera que el nuevo plan parcial esté redactado en las próximas semanas y que, de esa manera, las ofertas para la redacción del proyecto se presenten en verano.
«Buenas condiciones»
Pese a los altos costes que conllevará la urbanización, la institución foral no se plantea cambiar la ubicación de la planta de casas modulares. El informe de Saitec señala que los movimientos y el sostenimiento de las tierras que existen en la actualidad en el solar-que fue ocupado de forma «temporal» hace cinco años para acoger cientos de toneladas de escombros sobrantes del corredor del Cadagua- costarán unos 24 millones de euros. Pero la Diputación, sin embargo, no baraja «otra alternativa». Mantiene que se trata de un terreno que reúne unas condiciones «muy buenas» para desarrollar este proyecto, destinado a generar 1.100 empleos en su primera fase. En este sentido, destaca las «excelentes» comunicaciones de las que gozará en el futuro, con conexiones al corredor del Cadagua y a la futura 'Supersur', y asegura que «no es fácil» conseguir una parcela en Vizcaya que aglutine unas características similares.
Con independencia de los nuevos retrasos surgidos en los primeros trámites, la Diputación reafirma su compromiso con la planta de Afer, que debería empezar a fabricar pisos en 2010. Se trata, en todo caso, de un apoyo cargado de matices, muy distinto al que se brindó a la iniciativa cuando se anunció públicamente. De hecho, hace menos de un mes, el diputado general, José Luis Bilbao, aseguró que la fábrica de Habidite puede ser un proyecto «interesante» y «fiable» -como también lo son «otros»- siempre y cuando exista una «empresa» y un «empresario» con capacidad para llevarlos adelante. Fernández no tardó en reaccionar a estas palabras. Instó a la institución foral a que «cumpla» con su parte del acuerdo y le advirtió de que está poniendo «en riesgo» la viabilidad del proyecto.
d.s.olabarri@diario-elcorreo.com