La tranquilidad ha hecho acto de presencia en Barakaldo durante los fines de semana. Las reyertas han descendido en la zona de marcha, al igual que el consumo de alcohol, y las sirenas de ambulancias y patrullas ya no son tan frecuentes los sábados por la noche. El espectacular despliegue policial impulsado en febrero por el Ayuntamiento tras una violenta agresión con arma blanca se mantiene y ha sembrado la seguridad en la calle, aunque la vigilancia se ha traducido también en una menor presencia de jóvenes.
Los hosteleros de Juan de Garay están satisfechos con los resultados del dispositivo, pero admiten que han perdido «entre un 40 y un 50% de sus clientes». «Apenas vienen la mitad de chavales», lamenta su portavoz, Jon Aramburuzabala. Por este motivo, los profesionales plantean iniciar una «intensa» campaña de promoción para «sanear» su imagen y reforzarla con la presencia en la zona de caras muy conocidas. «Podrían ser jugadores del Athletic o protagonistas de las teleseries juveniles del momento», apuntan.
No es la única iniciativa que barajan. Para mantener el atractivo de Barakaldo como referente de la marcha adolescente en Vizcaya, los hosteleros contemplan la posibilidad de abrir, a modo de prueba, «dos o tres bares sin alcohol» para los menores de edad. «En estos momentos estamos analizando la viabilidad legal de nuestra propuesta», explica Aramburuzabala. En principio, los locales atenderían a jóvenes «de quince años o más» y no servirían ninguna bebida con graduación «entre las seis de la tarde y las diez de la noche».
DNI en mano
La menor concentración de jóvenes se ha traducido, no obstante, en una atmósfera de «normalidad». Los hosteleros han descartado, «por el momento», la instalación de los detectores de metal que hace un par de meses propusieron para evitar el acceso a sus bares con navajas u otras armas punzantes, así como la colocación de cámaras de vigilancia en el interior de los establecimientos. Sí colaboran con el dispositivo municipal al exigir el DNI de los jóvenes «a la entrada y en la misma barra cuando piden una consumición».
Desde el sector aseguran que las normas se están respetando «a rajatabla», lo que conlleva la marcha de muchos adolescentes a otras zonas de ocio como Megapark o el Casco Viejo de Bilbao, donde parece que el control «no es tan exhaustivo» y disfrutan de «mayor libertad». Lo cierto es que la aglomeración nocturna de jóvenes se ha reducido en el centro de Barakaldo, si bien algunas de las personas conflictivas que frecuentaban la zona siguen cada sábado en Juan de Garay y su presencia, en una calle no tan concurrida, se ha hecho «incluso más patente».
Los hosteleros confían en que la tranquilidad dure y el despliegue policial se reduzca «con el tiempo» para recuperar la marcha en Juan de Garay. Y para ello están dispuestos a trabajar bajo la «supervisión» de técnicos municipales, grupos de jóvenes e incluso asociaciones de padres.