El Barça no cede. Estaba obligado a ganar al Recreativo y tampoco falló tres días después de su exhibición ante el Bayern. Continúa imparable en su camino hacia el título, aunque no brilló como acostumbra y sufrió más de lo previsto frente a un rival que no se asustó en el Camp Nou, pese a que estuvo en desventaja desde el primer minuto.
Guardiola prescindió de Eto'o, Puyol, Piqué y Touré y reservó a Xavi hasta que vio necesaria su presencia en el segundo tiempo, y el Barça acusó la ausencia de tantos titulares, sobre todo en defensa. Su espectacular juego también se resintió durante muchos minutos, aunque con tanto futbolista desequilibrante, esta vez fue Iniesta, con un gol a los 45 segundos y una jugada que acabó en un tanto en propia puerta, quien dio la tranquilidad necesaria a un equipo que sigue demostrando disponer de plantilla para ganarlo todo. Frente a un dignísimo Recreativo, no lo tuvo fácil y no deslumbró, pero confirmó que sigue muy fuerte, y no sólo de fútbol, sino también de mentalidad.
No se llevaba un minuto de juego cuando llegó el inesperado golpe para el 'Recre'. Robo de balón, internada de Henry, Messi que no llega, e Iniesta, solo, abrió el marcador. El partido ya estaba encarrilado, aunque el Barça tuvo que sufrir durante los diez siguientes minutos porque el Recreativo no se arrugó, se fue para arriba, y estuvo a punto de empatar en un par de jugadas a balón parado. En la primera fue Valdés quien salvó a bocajarro ante Nayar, y en la segunda fue Sylvinho quien evitó con el brazo que el cabezazo de Lamas, que iba a puerta, acabase en la red.
No tuvo continuidad el Barcelona en ese primer tiempo, aunque las genialidades de Iniesta y Messi estuvieron cerca de dar sus frutos. En algunos momentos se relajaron los azulgrana, conscientes de su superioridad, que sí confirmaron cuando se acercaba el intermedio. No lo hicieron en el marcador porque, aparte de que la defensa del 'Recre' no se vio desbordada, lo evitó Morris casi en la línea de gol tras un zapatazo de Messi. Casi todas las acciones de ataque pasaron por el 'crack' argentino y por Iniesta, aunque también se echó en falta la contundencia de Eto'o.
Guardiola no esperó mucho para sacar a Xavi en la segudna parte. El líder pasó a ser el dueño del balón, siempre mirando hacia delante, y tocando hasta desesperar a su rival, que veía circular la pelota sin tener ninguna opción. Con Xavi, se vio entonces el mejor fútbol del partido, aunque faltaban las ocasiones. Hasta el gol en propia puerta, sólo hubo antes en ese segundo tiempo otro paradón de Riesgo, tras un remate intencionado, cómo no, de Iniesta, y un gol anulado a Henry.
Entrando y driblando por el flanco izquierdo, el de Fuentealbilla fue una pesadilla para Nef, y fue él quien sentenció con otra fantástica jugada que acabó en el remate en propia puerta de Morris. El Barça ya había logrado su objetivo. No paró hasta lograr el segundo, aunque se arriesgase al empate. Después llegó el más que dudoso penalti fallado por Messi y el gol anulado a Akalé por fuera de juego.