Por primera vez en más de 60 años, el Gobierno federal de Alemania puso en marcha ayer un delicado plan destinado a adquirir la totalidad de las acciones del Hypo Real Estate (HRE) para impedir que el banco bávaro sucumba a la crisis financiera internacional. Se trata de la segunda entidad que más préstamos hipotecarios concede en el país, tiene 2.000 empleados y fue la primera en sentir los efectos de la recesión al perder el año pasado 5.500 millones de euros. Una quiebra podría provocar un nuevo terremoto de la misma intensidad que en su momento tuvo la de Lehman Brothers.
En un breve e histórico comunicado, el Fondo de Estabilización de los Mercados Financieros (SoFFin) anunció que la federación había decidido lanzar una oferta de compra pública para adquirir el 100% de las acciones del banco a un precio de 1,39 euros por título, lo que supone una inversión total de unos 290 millones de euros. La medida es posible gracias a un acto oficial que tuvo lugar el martes en el despacho del presidente de Alemania, Horst Köhler, Ese día, el mandatario estampó su firma en el documento, una medida que permitió al Ministerio de Finanzas lanzar la oferta de compra que convertirá al Estado, por primera vez desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, en propietario de un gran banco privado.
La oferta difundida ayer por el SoFFin, que deberá ser analizada por el consejo de vigilancia del HRE, tendrá una validez de dos semanas y si en ese plazo los accionistas rechazan vender sus títulos, el Gobierno podrá recurrir a una herramienta legal creada por la ley: la expropiación.
Para vencer la resistencia de los propietarios, el Gobierno ofreció pagar algo más de 20 céntimos más de lo que valían las acciones en la Bolsa, donde se cotizaron a una media de 1,15 euros el martes y el miércoles pasado. Pero el planteamiento de SoFFin está muy por debajo de los 2,5 euros que reclamó el fondo de inversiones americano JC Flowers, que posee el 24% de la entidad y que en el otoño pasado pagó 22,5 euros.
A pesar de la generosa oferta del Gobierno de abonar casi un 16% más del valor actual de las acciones, JC Flowers anunció que sólo dará una respuesta después de leerla con detenimiento. Sin embargo, señaló que su intención final era seguir manteniendo su paquete, una respuesta que augura problemas judiciales para el Gobierno germano.
Recapitalización
La nacionalización del HRE y la posibilidad de que sus accionistas sean expropiados por el Ejecutivo si rechazan aceptar la propuesta lanzada ayer nació a comienzos del año, cuando el ministro de Finanzas, Peer Steinbrück, recibió luz verde de la canciller Angela Merkel para redactar un borrador de la ley.
Ante el temor a que el HRE sucumbiera a la crisis financiera, el Gobierno inyecto más de 100.000 millones de euros para mantener a la institución con vida. Y debido al peligro de que el banco cayera en manos de inversionistas extranjeros que podrían actuar a causa del mínimo valor que tiene el banco en Bolsa, Berlín decidió romper con uno de sus principales mandamientos económicos y comenzó a tramitar la ley que fue aprobada en las dos cámaras (Bundestag y Bundesrat) gracias al consenso alcanzado en el seno de la gran coalición.
El Gobierno adquirió a finales de marzo por 60 millones de euros el 8,7% de las acciones del HRE y necesita poseer el 41,3% para poder controlar la institución; pero desea comprar el 100% para evitar la quiebra del banco y nuevas turbulencias en los mercados financieros.
«Una insolvencia del HRE tendría consecuencias sustanciales, casi incalculables para los mercados financieros nacionales e internacionales. Esto a su vez tendría un impacto considerable en toda la economía nacional», señala el comunicado de SoFFin. «Por eso, se busca adquirir un control total del HRE, ya que esto es necesario para asegurar que se implementen rápidamente medidas de recapitalización y reestructuración sobre bases legales seguras y económicamente viables».