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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

Política

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Zapatero empezó a madurar la crisis de gobierno hace tres semanas. Cuando viajó el pasado viernes a Londres para la reunión del G-20 ya llevaba buena parte de los deberes hechos. Tenía cerrada la entrada de Chaves y su salida de Andalucía, así como los relevos de Solbes y Álvarez por Salgado y Blanco. Los tres afectados lo sabían. El origen de la filtración hay que buscarlo en Sevilla, admitió Zapatero. Una vez en la cumbre del G-20, el presidente prosiguió sus contactos con Ángel Gabilondo, el que más se resistió. Fue más fácil con Ángeles González-Sinde y con Trinidad Jiménez, con la que habló en último lugar. Con el sí de estos últimos, ayer se lo comunicó a Bernat Soria, César Antonio Molina y Mercedes Cabrera.
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