Iñaki Azkuna es partidario de solicitar un crédito puente «con el apoyo de todas las instituciones» para superar las dificultades financieras de Bilbao Ría 2000. La sociedad pública ha visto caer sus ingresos al paralizarse la venta de terrenos, su principal fuente de riqueza, por la crisis. En su calidad de presidente, el alcalde de Bilbao garantizó ayer que la entidad «no se para» por estas dificultades, aunque haya que retrasar algunos proyectos y otros «adelgacen» al rebajar los costes previstos.
El alcalde abordó este asunto en una entrevista radiofónica en la que, entre otros temas de actualidad, analizó las repercusiones de la situación económica en las instituciones locales. De Bilbao Ría 2000, que agrupa a instituciones vascas y del Gobierno central, dijo que «tiene los mismos problemas que los tenderos, las amas de casa y el Ayuntamiento. Hay que apretarse el cinturón y cuando hay crisis todos tenemos problemas», apostilló.
En el caso de la sociedad urbanística, confluyen dos circunstancias. Los terrenos que se recuperan y recalifican para construir viviendas se han devaluado -«en este momento nadie vende nada», dijo el alcalde- y los bancos han endurecido notablemente sus condiciones para conceder préstamos. Azkuna cree que la solución más factible para conseguir los recursos necesarios a corto plazo es negociar un crédito puente para superar los «dos o tres años» más complicados, el tiempo que, según las previsiones que manejan, tardará en recuperarse el mercado inmobiliario. El alcalde no se refirió directamente a la propuesta de la Diputación, que, como adelantó este periódico, se ha mostrado dispuesta a ampliar el capital social de la entidad para contener los gastos financieros. Sólo recalcó que «todas las instituciones han dicho que hay que apoyar a Bilbao Ría 2000».
Línea 3 del metro
El propio Azkuna explicó en enero, al conocerse las dificultades para completar el crédito de la operación Garellano, que este año la sociedad pública se centrará en las obras de soterramiento de las vías de Feve en Basurto, la nueva sede de la Policía Municipal y los Bomberos en Miribilla y el tramo final del acceso de San Mamés, el más urbano. Otras actuaciones, como el túnel que unirá Amezola y Miribilla, han quedado aparcadas y en Abandoibarra se retrasará la urbanización de la plaza de Euskadi y el parque de la Campa de los Ingleses.
En la entrevista, el alcalde mencionó también el ajuste presupuestario que ha realizado el Ayuntamiento para devolver 35,8 millones a la Diputación por la liquidación negativa del fondo Udalkutxa. Recordó que se harán recortes en todas las áreas salvo Acción Social y Empleo y garantizó que los proyectos «estratégicos» para la ciudad «ya están asegurados financieramente». Entre ellos citó el Palacio de los Deportes de Miribilla, la nueva sede del Consistorio y La Alhóndiga, que está «en el sprint final». En cuanto a la Línea 3 del metro, que figura en el pacto de estabilidad de PSE y PP para el Gobierno vasco, precisó que «ya está en marcha». El primer tramo, entre Etxebarri y Txurdinaga, está «a punto de salir y si lo cambian será con un costo importante. Otra cosa es que aceleren el metro Moyua-Rekalde, sería normal», dijo.