Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

Mundo

DOCUMENTACIÓN

El seísmo afectó a San Giuliano de Puglia, un pueblo de la región de Molise
06.04.09 - 09:10 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
El 31 de octubre de 2002 Italia volvió a padecer las consecuencias de otro terremoto. En aquella ocasión, 29 personas, entre ellas 26 niños de una escuela, fallecieron tras el derrumbe de una escuela rural en San Giuliano de Puglia, un pueblo de la región de Molise. Entre las víctimas se encontraban dos mujeres de 90 y 56 años que vivían en una casa colindante con el edificio del centro educativo.
Toda la comarca sintió un temblor, clasificado como de 5,4 grados en la escala Richter, que alcanzó con nitidez capitales como Nápoles y Roma y fue relacionado con la erupción del volcán Etna, en Sicilia. La escuela, un edificio de dos pisos construido en 1953 y compuesto de dos bloques, se vino abajo mientras se encontraban en su interior medio centenar de niños y profesores, Al parecer, preparaban una fiesta de disfraces de Halloween, a semejanza de la que se celebra en EE UU la noche de Todos los Santos.
Varios edificios de San Giuliano se derrumbaron o sufrieron graves desperfectos, pero fue la escuela el inmueble más afectado. En unos momentos quedó convertido en una montaña de cascotes coronada por el tejado. Como en otras localidades estremecidas por el seísmo, los vecinos se echaron a la calle aterrorizados y enseguida se dieron cuenta de que había sorprendido a todos los niños en clase.
Desescombro a mano
Hombres y mujeres comenzaron a levantar trozos de cemento con las manos hasta que llegaron las primeras dotaciones de bomberos al cabo de media hora. A San Giuliano, situado en una pequeña colina rocosa, se llega por una interminable sucesión de carreteras secundarias. Las excavadoras resultaban inútiles y peligrosas, y un centenar de bomberos se aplicó durante horas en retirar a mano uno por uno los cascotes. A media tarde habían sido rescatados 28 niños, que fueron trasladados al hospital comarcal de Larino.
Por fortuna uno de los edificios del colegio estaba vacío porque los alumnos de enseñanza media se habían trasladado al asilo a preparar la fiesta. Unas 3.000 personas decidieron pasar la noche lejos de su hogares por temor a nuevos temblores.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS