El Sestao encadenó ayer su segunda victoria consecutiva en el derbi vizcaíno disputado en Las Llanas ante el Lemona. Un logro que el conjunto verdinegro no conseguía desde el arranque del campeonato allá por los meses de agosto y septiembre. Fiel a su estilo de crecerse ante las adversidades, el River demostró la pasada jornada que es capaz de vencer a cualquiera al ganar en el campo del Zamora. Y ayer hizo lo propio ante su afición al imponerse a los cementeros de nuevo por la mínima (1-0) con Jokin de goleador.
El encuentro comenzó con los dos equipos tanteándose, sin una apuesta clara por buscar la portería rival. Con el paso de los minutos el juego empezó a atorarse en el centro del campo. No obstante, a la media hora los sestaoarras se pusieron por delante gracias a un sensacional pase entre líneas de Izurza que Jokin aprovechó para batir por bajo de tiro cruzado a Etxebarrieta. El gol dio alas a los locales y les permitió afrontar el duelo con una mayor tranquilidad. Así las cosas pasaron a dominar el esférico pero sin inquietar demasiado al guardameta lemoarra.
En el segundo tiempo el ambiente se fue caldeando poco a poco, tanto en la grada como en el terreno de juego. La rivalidad propia de un derbi vecinal afloró y se vivieron algunos momentos de tensión en disputas y encontronazos. Sin embargo, los jugadores verdinegros no perdieron la cabeza y supieron controlar el 'tempo' del partido. Los pupilos de Javier González Etxebarria no renunciaron al ataque y trataron de buscar el empate. Cerca estuvieron de conseguirlo en el minuto 70 cuando Uranga se quedo sólo ante Álvaro, pero el veterano portero sestaoarra le tapó bien los huecos con su salida y el disparo del cementero se fue fuera.
En los compases finales, el Lemona tuvo su mejor ocasión del partido en un córner que sacó Uranga y tras varios rechaces empalmó Guereño dentro del área. Pero de nuevo el guardameta de Santurtzi estuvo acertado y despejó el balón milagrosamente bajo palos. Ahí terminaron las ocasiones cementeras e incluso el River tuvo opción de matar el partido en varias contras de Jokin y Yartu. El marcador no volvió a moverse pero eso es lo de menos para un Sestao que sumó tres puntos vitales y empieza a dar los pasos adecuados para ganarse la permanencia.