Un gol de Eto'o vacunó al Barça contra el 'virus FIFA'. Tras los parones ligueros motivados por las selecciones, el equipo azulgrana sólo había sumado 6 de 12 puntos posibles, pero este sábado, liderado por un exquisito Iniesta en el día de su reaparición, se quitó de encima el complejo venciendo por la mínima en Zorrilla. Por su parte, el Valladolid dio la cara pero bastó un gol del camerunés, el 26 del Pichichi, en el minuto 40. El líder puede afrontar tranquilo la ida de los cuartos de final de la Champions ante el Bayern.
La feroz presión adelantada que hizo el Valladolid desde el primer minuto dificultó el juego de posesión azulgrana. Guardiola ya había avisado que el planteamiento de Mendilibar iba a ser valiente y no se equivocó. Márquez y Piqué tuvieron que recurrir a menudo al pelotazo desde la zona defensiva, lo nunca visto en el Barça, al no encontrar a Xavi o Busquets en el pase corto. Si dudaban un segundo se encontraban a Goitom, Cannobio o Sesma encima. No había pausa.
Sin embargo, la decidida actitud pucelana no se tradujo en ocasiones de gol en la portería de Valdés, que no tuvo que intervenir hasta el minuto 55. En cambio, el Barça creó peligro en las pocas oportunidades en las que logró dar tres o cuatro pases seguidos, principalmente debido a que Iniesta desequilibraba arrancando como falso extremo zurdo. El canterano Pedro, la sorpresa en la alineación azulgrana porque Guardiola quiso reservar a Messi y Henry para el Bayern, fue el primero en poner a prueba sin ángulo a Asenjo, que también mostró reflejos en una ocasión de Eto'o. Xavi e Iniesta dispararon alto antes de la media hora. La predisposición táctica del Valladolid era admirable, pero en los metros finales intimidaba más la calidad azulgrana.
Casi por inercia
Así, casi por inercia, llegó el 0-1. Eto'o robó un balón cerca del área local, hizo la pared con Xavi, quien le devolvió el esférico por encima de la zaga dejando al camerunés solo ante Asenjo. Eto'o resolvió con calidad, con una vaselina sobre el joven portero del Valladolid. La sentencia pudo llegar antes del descanso, pero Asenjo, en los planes de futuro del Barça, hizo una parada antológica.
En la segunda parte el Barça controló más el ritmo del choque y buscó el 0-2 de la tranquilidad, pero no lo encontró. Eto'o, a bocajarro, remató alto tras una buena acción de Iniesta. La entrada del argentino Escudero por el lesionado Sesma animó el ataque del Valladolid. En su primera intervención se fue de Puyol, lateral derecho porque Alves llegó de Brasil el viernes por la tarde, encaró a Valdés y su disparo lo sacó Piqué bajo palos.
El susto sirvió para que Guardiola diera entrada en el campo a Messi y Alves. Quería la sentencia. No la encontró porque Eto'o e Iniesta, el mejor del partido con diferencia, no supieron definir tras buenas acciones colectivas. No hizo falta. El Valladolid, con más corazón que cabeza, no inquietó demasiado y el Barça se llevó tres puntos de oro en su carrera hacia el título de Liga.