El parque natural de Urkiola quedará por fin libre de canteras. La resolución es sólo cuestión de tiempo, pero lo cierto es que ya no tiene vuelta atrás después de que el pleno de su Patronato decidiera el jueves por la noche, por una amplia mayoría, eliminar los artículos del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) que autorizan la actividad extractiva de mineral en esta área protegida.
Representantes de la Diputación de Vizcaya señalaron ayer que la propuesta de modificación fue formulada por la responsable de Agricultura, Irene Pardo, a fin de «acelerar» la revisión de ese reglamento y en «respuesta» al acuerdo unánime alcanzado en noviembre de 2007 por las Juntas Generales para impulsar la paralización de la cantera Zalloventa, situada en Mañaria. Eso sí, las mismas fuentes subrayaron que se trata de un procedimiento largo que puede demorarse cerca de año y medio.
La de las Juntas Generales no es la única resolución que ha adoptado una institución vasca para promover la modificación del PRUG y el cierre de la única cantera que opera en el parque natural de Urkiola. En febrero del año pasado, el Parlamento vasco ya aprobó con el respaldo de los representantes de PSE, PP, Aralar y EB una proposición no de ley que reclamaba su «inmediata paralización». En aquella ocasión, el PNV se posicionó en contra de esta iniciativa y EA se abstuvo.
«Subterfugio legal»
La trayectoria de Zalloventa, ubicada en el corazón de la reserva, está plagada de irregularidades administrativas y medioambientales que han sido denunciadas de forma reiterada por asociaciones ecologistas y vecinos de la localidad. De hecho, en la proposición no de norma que fue aprobada en las Juntas Generales se recordaba que en la cantera se realizan labores de extracción desde 1995 con sucesivas autorizaciones administrativas «que han sido declaradas nulas por diferentes sentencias».
Pese a estas resoluciones judiciales, la empresa de Mañaria ha logrado mantener su actividad valiéndose del «subterfugio legal» del recurso para agotar los plazos. Así lo hizo en 2001, cuando el Tribunal Superior de Justicia del Gobierno vasco anuló su autorización y también en 2007, después del fallo del mismo tribunal en contra de una reclasificación de recursos a la que el departamento de Minas del Gobierno vasco había dado su visto bueno en 2004.
«El Tribunal Supremo tardó cuatro años en dictar la primera sentencia, motivo por el que han vuelto a recurrir. Quieren aprovecharse de ese tiempo para obtener el mayor beneficio económico de la explotación, sin importarles los irreparables daños medioambientales que su actividad va a originar», han alertado representantes políticos y vecinales en los últimos tiempos.
En el PNV, sin embargo, se limitan a encogerse de hombros y apuntan que el Gobierno vasco no puede actuar sin que exista un fallo en firme. El acuerdo del pasado jueves es el primer paso de la Diputación encaminado a prohibir la actividad canterera en Urkiola. Aun así, representantes del Patronato que prefieren no identificarse recelan de la actitud que ha mostrado el PNV a lo largo de todo este proceso. «Ha jugado al despiste», subrayaron sin tapujos, en referencia al sentido del voto de los portavoces jeltzales en función de la institución en la que se encuentren. La formación votó a favor del cierre de Zalloventa en las Juntas Generales y en contra, en el Parlamento vasco.
Recelos hacia el PNV
A juicio de estos mismos representantes, la estrategia del grupo jeltzale es clara: «Ganar tiempo para que la empresa siga con la explotación». De ahí que la Diputación de Vizcaya haya tardado año y medio en convocar al pleno del Patronato para poner en marcha los acuerdos que se alcanzaron en Juntas generales y de ahí que, en noviembre de 2008, recibiera las críticas de prácticamente todos los grupos de la oposición «por no haber hecho nada» para acelerar el cierre de la cantera.
Visto lo visto, el objetivo que se han marcado ahora los agentes sociales que exigen la paralización de Zalloventa es presionar todo lo posible para que la Diputación modifique cuanto antes el PRUG antes de que el Gobierno vasco autorice la nueva ampliación solicitada por la empresa.
«Creemos que la cantera ha entrado en su recta final. Si no hay más prórrogas, de ahí que sea tan importante llevar a cabo este trámite lo antes posible y en unos plazos mucho más cortos del año y medio», remarcan. Con este mismo fin, representantes del Patronato solicitaron a su presidenta debatir la propuesta de modificación antes de tres meses.