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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

Bilbao Basket

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El iurbentia vela armas en Turín, donde esta noche debutará ante el Zadar y conocerá la espectacularidad de disputar la Final a Ocho de la Eurocup

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Viaje al centro del baloncesto
Un joven aficionado del Bilbao Basket pide autógrafos a Blums y a Salgado en el vuelo 'charter' hacia la ciudad italiana. / FOTOS: BORJA AGUDO
Mal comienzo y buen final. Nervios por el retraso del avión y malestar por la eternidad para recibir los equipajes en el aeropuerto turinés de Caselle. Dos pecas sin llegar a la categoría de lunares en una jornada inolvidable. El iurbentia vela armas en el Lingotto, la antigua factoría de Fiat en la que se apoyó la economía italiana durante cinco décadas. Por si había dudas, ahora ya sabe lo que es sentirse importante, respetado, ungido con las únicas ocho marcas que ha repartido este año la Eurocup. Un vuelo con el 'no hay billetes' y el regusto de compartir aeronave con el equipo, personal que partía ayer por la noche para llegar a comer hoy a la capital piamontesa, otros que ya estaban en Turín aguardando la llegada de la plantilla. Bonito.
Con la merma de actividad en el aeropuerto de Loiu, el de ayer fue uno de esos días señalados. Bufandas del iurbentia, gorras, camisetas repartidas ante varios mostradores. Vuelos directos y oros con escalas. Máxima actividad y complicidad total en el personal del aeropuerto y en muchos viajeros ajenos a la expedición. Partía un viaje especial, con un itinerario con halo de misterio. Como es menester en las novias, la plantilla se hizo esperar. Los protagonistas llegaron cuando el resto de su séquito se afanaba por apurar el último café. Entrevistas, fotografías, autógrafos, abrazos. Gestos de ánimo y miradas incapaces de centrarse en un objetivo. El gusanillo ya roía con ganas.
Hora y media sobre las nubes y la lluvia haciendo los honores ya en territorio italiano. Y la anécdota del día. ¿Dónde están las maletas? Perderlas en un charter sería el colmo de la inoperancia. No. Pero había que cambiar el chip. En Italia perduran herencias de la época de la lira. «Es que sólo tenemos cuatro operarios"», susurraba una empleada para calmar los ánimos que iban en crescendo. El equipo llegaba tarde a la cómida, Marko Banic a la recogida de su galardón como integrante del equipo ideal de la Eurocup. Suma y sigue. Y mientras, una misteriosa maleta que debía llevar todo el día en una no menos solitaria cinta, daba vueltas y vueltas. Daban ganas de cogerla por si ocultaba alguna sorpresa.
Superada la logística, tiempo para pensar en lo realmente importante. En el partido de esta noche (21 horas, ETB1) frente el Zadar. El caprichoso sistema del todo nada ya dio ayer su primer aviso en el partido inaugural. Los petrorublos del Dynamo Moscú palidecieron ante la voluntad de aquel equipo tan malo, recuerdan, llamado Hemofarm. Sí, al que el iurbentia ganó los dos partidos siendo minimizados sus méritos hasta la máxima expresión. El mismo conjunto de Vrsac que usurpó al Estrella Roja y al Mariupol ucraniano un lugar en el ochote que aspira a dar el mayor do de pecho de la temporada. Pues esa 'banda' está ya en semifinales. Y también los del Lietuvos Rytas, los otros 'malos'. Aviso a los navegantes.
Por eso, el Bilbao Basket ha cargado sus baterías al máximo. Con energía y elementos tácticos. También con voluntad y, sobre todo, deseo. Otra frase manida y a la vez tan real. Querer es poder. Lo saben hasta en Nepal, por citar un enclave no precisamente baloncestístico. Aquí, en el impactante Palaisozaki, se va a llevar el gato al agua quien más confíe en sí mismo. Eso repercute en el acierto, la tranquilidad de ejecución, la lectura de las situaciones. De ello trató el entreno vespertino de los hombres de negro en el Palaruffini, una pista de triste recuerdo que vivió una final continental, lustros atrás, que acabó convertida en una velada pugilística.
Miradas cruzadas en el hall del hotel en el que coinciden los ocho equipos. Pero hay una diferencia. Son los de La Casilla quienes desfilan con la cabeza más alta. Desde que llegaron ayer se han sentido grandes, importantes, y han comenzado a paladear cada minuto de estancia en Turín.
La sede de esta Final a Ocho es un zoco. Gershon avanza con paso rápido camino de su asiento en el Palaisozaki. Nicola rumia el mal arranque de su Benetton. Rogers evita depende a quién entre los taronja que prescindieron de sus servicios, hay quien se interesa por cómo van los partidos de la Euroliga. Nacho Azofra acude con la caña por si encuentra algo bueno, bonito y barato para reflotar un poco más al Estudiantes. Isiah Thomas se deja ver y mira. Bodiroga busca adeptos para la Lottomatica. Marciulionis acompaña a su compañero de batallas, Kurtinaitis y quizá aproveche para hacer algún negocio más... El iurbentia nunca ha estado tan cerca del magma del baloncesto. Que no se queme depende de él.
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