El líder opositor Andry Rajoelina (c) saluda a sus seguidores tras autoproclamarse jefe de una "alta autoridad de transición" para gobernar Madagascar. / Efe
Dos meses de tensión
La autoproclamación del líder opositor Andry Rajoelina como jefe de una "alta autoridad de transición" para gobernar Madagascar pone un final momentáneo a los dos meses de disturbios y confusión en el país africano que han causado alrededor de 140 muertos.
Las protestas comenzaron el 26 de enero y estuvieron encabezadas por el alcalde de la capital, Antananarivo, Andry Rajoelina, que acusaba al presidente, Marc Ravalomanana, de "malversación de fondos públicos" y de "amenazar la democracia". En un intento de controlar la situación, el Gobierno detuvo el 2 de febrero a seis dirigentes opositores y al día siguiente destituyó del cargo a Rajoelina como alcalde.
A pesar de la reunión entre los líderes enfrentados el 19 de febrero, la situación se agravó y el número de víctimas en los disturbios callejeros aumentaba a diario. Rotas las negociaciones con el Gobierno el líder opositor pasó a la clandestinidad para evitar su arresto y desde el 9 de marzo se encontraba en una misión diplomática extranjera bajo protección de la ONU.
La confusión se extendió por el país cuando la semana pasada se suspendió una Conferencia Nacional convocada por la Confederación de Iglesias Cristianas (FFKM) y la ONU y un grupo de soldados ocupó la sede del primer ministro. El pasado día 13 los militares rebeldes situaron tanques a los alrededores del palacio presidencial y ayer ocuparon las oficinas presidenciales del Palacio de Ambohisohitra en la capital.
La cúpula del Ejército da su apoyo a Rajoelina para que asuma el poder
Al menos siete ministros y viceministros del Gobierno habían renunciado a sus cargos
El portavoz presidencial de Madagascar ha anunciado que el almirante Hyppolite Ramaroson ha asumido el poder después de que el hasta hoy presidente, Marc Ravalomanana, haya entregado el cargo a los militares. Según esta versión, el poder ha sido entregado al almirante Ramaroson por su condición de ser "el más antiguo en la cúpula" de las Fuerzas Armadas. Además, ha explicado que Ravalomanana ha abandonado su residencia, en las afueras de Antananarivo, y se ha dirigido a un lugar no precisado.
El líder opositor,
Andry Rajoelina, ha movido ficha ante estas noticias y, tras entrar en las oficinas presidenciales del Palacio de Ambohisorohitra,
ocupadas por militares golpistas, se ha autoproclamado jefe de una "alta autoridad de transición" para gobernar el país. La cúpula del Ejército ha ha dado públicamente su apoyo para que se convierta en el presidente de un gobierno de transición. "Damos plenos poderes al señor Andry Rajoelina para que sea el presidente de la alta autoridad de transición", ha declarado en un campo militar de la capital el almirante Hyppolite Ramaroson.
El ya ex presidente Ravalomanana ha renunciado al cargo tras casi dos meses de presiones de la oposición, que le acusa de malversación de fondos públicos y de violar la Constitución, y después de que al menos siete ministros y viceministros presentaran su dimisión. Un representante de la Embajada de Estados Unidos se ha desplazado a Iavoloha para garantizar la seguridad de Ravalomanana, cuya familia abandonó Madagascar la semana pasada y que medios locales han indicado que podría seguir el mismo camino.
Apoyo a la oposición en las calles
En las oficinas presidenciales del Palacio de Ambohisorohitra, Rajoelina, al apoyan en las calles miles de partidarios, ha celebrado una ceremonia para instalar en el poder a la "alta autoridad de transición", compuesta por un gabinete que debe ser su Gobierno "de facto". Al menos dos tanquetas blindadas y varias docenas de soldados rebeldes, del Cuerpo de Administración del Personal y Servicios del Ejército de Tierra (CAPSAT), vigilaban su llegada.
Rajoelina, que había pedido repetidamente el apoyo militar para derrocar al presidente e imponer su propio Gobierno, solicitó ayer la detención de Ravalomanana, al tiempo que rechazaba una propuesta de este de convocar un referéndum para resolver la crisis, que se inició en enero y a causa de la cual han muerto unas 140 personas.