Aena, la sociedad pública que gestiona los aeropuertos españoles, ha admitido a trámite la reclamación patrimonial planteada por cuatro familias del Txorierri que solicitan una indemnización por las molestias que les ha causado durante los últimos 12 años el tráfico aéreo en el aeródromo vizcaíno. En concreto, los afectados han exigido a esta institución y a los ayuntamientos de Erandio, Sondika, Loiu y Derio -donde residen- el pago de una cantidad que oscila entre 28.000 y 145.000 euros por la contaminación acústica padecida y por la pérdida de valor de sus fincas, así como por los daños morales sufridos.
El organismo dependiente del Ministerio de Fomento ha enviado una carta a las cuatro familias en la que les anuncia que estudiará cada uno de los casos. Para ello, los vecinos -son los primeros que reclaman una compensación a Aena por el funcionamiento de 'La Paloma'- tienen diez días para presentar por escrito la documentación que justifique su petición. Posteriormente, la sociedad pública valorará si la indemnización procede o no ha lugar. Este proceso, que deberá estar resuelto antes de seis meses, pondrá fin a la vía administrativa. En caso de no ver satisfechas sus pretensiones, los afectados, que también demandan una renta mensual de entre 400 y 900 euros mientras no cese la lesión de sus derechos, estarán legitimados para acudir a la Justicia.
«Más de 65 decibelios»
Las cuatro familias han presentado ya informes de Labein y de la Universidad de Navarra en los que se detalla que el ruido que soportan, «cada día del año, supera el límite legal de 65 decibelios». Además, han exigido el cese de «la contaminación acústica, química y electromagnética que padecen desde la inauguración del nuevo aeropuerto, el 19 de noviembre de 2000». A su juicio, en aquel momento, «en contra de lo que estipula la ley, no se tuvieron en cuenta los perjuicios que podrían sufrir porque las obras de ampliación del aeródromo se realizaron sin el preceptivo Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental». Además, denuncian la peligrosidad y el carácter ilegal del «vertedero de lindane situado a pie de pista».
La decisión de la sociedad pública de admitir a trámite las reclamaciones -de los cuatro ayuntamientos demandados, sólo Loiu ha accedido a abrir un proceso- se produce en un contexto marcado por la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre el ruido en Barajas. En un fallo calificado de «demoledor» por los grupos ecologistas, los magistrados han reconocido cómo el tráfico aéreo puede violar el derecho a la intimidad del domicilio e, incluso, la integridad física y moral de las personas que viven en las cercanías de los aeropuertos. La reclamación coincide también en el tiempo con el inicio del proceso administrativo para la ampliación del aeródromo de Bilbao.