La doctora Domingo cree «firmemente» que se debe potenciar la figura del médico de familia dentro de la atención sanitaria Y para hacerlo, los facultativos «no debemos perder el tiempo en papeleos que no nos corresponden». «Lo importante es el paciente», subraya la presidenta de Osatzen.
-¿Cómo se podría mejorar la Atención Primaria?
-Mejorar la capacidad resolutiva de los médicos de familia y pediatras es un buen comienzo. El sistema sería más eficaz y eficiente. El hecho de disponer de una historia clínica única también agilizaría mucho el trabajo, porque accederíamos a todos los datos médicos de nuestros pacientes con pulsar una tecla del ordenador. En este sentido, la historia clínica única y la coordinación con el segundo nivel -especialistas- es fundamental. También el tema de la participación es importante. Todos los sistemas mejoran cuando los profesionales pueden aportar sus ideas. Poder ser más resolutivos, desarrollar nuestro perfil profesional, disponer de las herramientas necesarias para poder llevar a cabo nuestros conocimientos...
-¿Cree que el entramado administrativo que rodea a los facultativos limita de alguna manera la actividad diaria en las consultas?
-Sí. Para empezar, no se nos permite acceder a muchas pruebas complementarias que evitarían tener que derivar a los pacientes al especialista cuando nosotros estamos perfectamente capacitados para interpretarlas. La Atención Primaria es la hermana pobre de todos los sistemas nacionales de salud. Los recursos son insuficientes para el volumen asistencial que manejamos, por eso exigimos un mayor desembolso económico. Las inversiones institucionales en Atención Primaria no superan el 18% de los presupuestos sanitarios, una cifra que nosotros entendemos insuficiente.
-¿Se sienten ninguneados por Osakidetza?
-En cierta medida, sí. Es cierto que ha habido mejoras, pero también es verdad que todavía queda mucho por hacer para alcanzar el nivel de calidad asistencial al que aspiramos los médicos de familia.
Acceso a pruebas
-¿Cuánto tiempo dedican a cada paciente?
-Teóricamente, diez minutos. Luego existe lo que se denominan huecos de indemorables que siempre están forzados y de alguna manera retrasan el trabajo. El problema es que tenemos que hacer mucho papeleo. Sólo en rellenar formularios innecesarios perdemos más de una hora, un tiempo que podríamos dedicar a atender patologías y realizar actividades preventivas. Si queremos ser resolutivos necesitamos tiempo, porque la capacidad y los conocimientos los tenemos.
-De hecho, los médicos de cabecera solucionan el 90% de los casos que llegan a las consultas.
-Así es. Y si tuviésemos más herramientas aumentaría el porcentaje. Evidentemente hay cosas que no vamos a poder solucionar nunca y que tenemos que derivar, como las patologías que necesitan intervenciones quirúrgicas o temas muy especializados. Lo que no queremos que pase es lo que ocurre ahora, que muchas veces no podemos diagnosticar a un paciente por no tener acceso a una prueba complementaria.
-El Departamento vasco de Salud mantiene que la causa de que las urgencias se colapsen es que los pacientes no hacen un buen uso de la Atención Primaria.
-Hay múltiples factores. Es cierto que probablemente la accesibilidad no es todo lo buena que debería. El hecho de tener que ver a cincuenta o sesenta pacientes en el día hace que muchas veces los usuarios se sientan mal atendidos y recurran a otros servicios. Por eso hay que hacer agendas de calidad con huecos intercalados que permitan atender a los pacientes con un mínimo de calidad.
-También están los Puntos de Atención Continuada.
-Lo que pasa es que la gente no los conoce mucho. Pese a todo, hay pacientes que acaban en Urgencias. No cabe duda de que es un servicio muy resolutivo. Se hacen muchas pruebas complementarias a las que nosotros no tenemos acceso en la consulta y se les resuelve el problema con la seguridad que busca el paciente. Nuestra sociedad no puede vivir con incertidumbre. Al de media hora de tener fiebre ya tengo que saber lo qué me pasa.