Las nóminas de los directivos de Osakidetza han recibido una importante inyección económica en la recta final de la legislatura. El Departamento de Sanidad ha premiado a los 142 directores que trabajan en el Servicio Vasco de Salud con una subida salarial de hasta el 14,2% en un año, a pesar de la crisis y de los reiterados llamamientos a la contención del gasto público, salvo en las inversiones productivas que generan actividad y empleo.
Las retribuciones fijas que cobra el personal por «objetivos cumplidos» acaban de ser elevadas en un 10%. Se trata de un compromiso adquirido en 2005 con la plantilla por el consejero Gabriel Inclán, pero que no se ha visto reflejado en el sueldo de estos responsables hasta finales del pasado ejercicio, en un gesto que los sindicatos interpretan como «un pago a los favores». El resto del incremento corresponde al 3,7% de subida general aplicada a todos los empleados en 2008 -este año es del 3,5%-, más el medio punto destinado al fondo de pensiones de los trabajadores dependientes del Gobierno vasco (Itzarri).
Esos pluses del 10% no están recogidos en los Presupuestos Generales del Ejecutivo, como exige el decreto que regula el estatuto personal de los directivos de los entes públicos. El Servicio Vasco de Salud asegura que «se trata de una modificación de la estructura retributiva para incentivar el trabajo de los cargos directivos y evitar que cobren menos que los profesionales que tienen a su cargo».
8.000 euros
«El 10% del sueldo de los directores que trabajan en Osakidetza varía en función de los objetivos cumplidos. Unos profesionales cobran la paga íntegra en concepto de incentivos y otros no cobran nada», explicó el director de Recursos Humanos, José Andrés Blasco. Al margen de cuál sea su importe, los 142 trabajadores reciben el complemento salarial en un único pago anual como «reconocimiento» a su trabajo.
En el caso de los directores gerentes de los centros de Atención Primaria, la categoría «más beneficiada» por las subidas aprobadas en la Comisión Delegada de Asuntos Económicos, el «incentivo por consecución de objetivos» supone una inyección de hasta 8.000 euros anuales. En el caso de los responsables de personal es de unos 3.000.
La «dificultad» para contratar directores ha llevado a Osakide-tza a tentar a sus trabajadores a golpe de talón. Se da la circunstancia de que muchos puestos directivos se quedaban vacantes al no resultar atractivos desde el punto de vista económico. «Hemos tenido que redistribuir la tabla salarial para evitar agravios comparativos. Hay casos en los que ganaba más un médico que el director de su centro», precisó Blasco.