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Sociedad

accidente laboral

Un trabajador de la construcción muere al caerle unas placas de 150 kilos en Gernika

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El viento se cobra su primera víctima
Nicanor, de 51 años, trabajaba en una zanja cuando le cayeron encima las planchas. / MAIKA SALGUERO
El temporal que comenzó a azotar ayer de nuevo Euskadi se cobró su primera víctima mortal en Gernika. Un operario de la construcción perdió la vida y otro resultó herido al caerles encima unos paneles metálicos por una intensa racha de viento mientras trabajaban en una promoción de viviendas de protección en la localidad vizcaína. Como consecuencia del impacto Nicanor de Jesús Giménez, de 51 años y nacionalidad colombiana, murió prácticamente en el acto, mientras que su compañero Máximo O.M., de 26, recibió un fuerte golpe en la cabeza y tuvo que ser trasladado al hospital de Galdakao, donde quedó ingresado en observación.
El trágico accidente se produjo al filo del mediodía. En el momento del siniestro, los dos hombres se afanaban en la colocación de un colector de drenaje en una zanja a seis metros de profundidad, situada entre las paredes del vaso de la excavación y el muro del edificio. Debido a un golpe de viento se produjo «el vuelco y caída» al fondo del tajo de varias planchas para el encofrado de pilares de cuatro metros de largo y 150 kilos de peso, según la valoración inicial realizada por los técnicos del Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales (Osalan). Los paneles metálicos se encontraban, al parecer, colocados de pie.
Nicanor, oficial de primera, y Máximo O. pertenecían a la empresa Construcciones Gil-Soldevilla S.L, de Navarra, y residían en la localidad riojana de Navarrete. Los sindicatos ELA y LAB han convocado concentraciones de protesta para mañana en Gernika al entender que el accidente se ha producido porque «lamentablemente la seguridad y la salud laboral en la práctica diaria no es un tema prioritario ni para la Administración ni para la patronal».
La borrasca atlántica que ayer comenzó a sentirse en el Cantábrico arrastró consigo fuertes rachas de viento que, según el Departamento de Interior, podrían alcanzar de madrugada los 140 kilómetros por hora y generar olas de unos 7 metros de altura con la pleamar. El Gobierno vasco recomendó de nuevo precaución a los ciudadanos y aconsejó evitar cualquier actividad de riesgo. Algunos ayuntamientos, como los de San Sebastián, Bilbao o Getxo, activaron el plan de emergencias ante la posibilidad de destrozos e inundaciones.
Alerta naranja
El nuevo temporal que comenzó a notarse en la tarde de ayer en Euskadi no traía la fuerza de la ciclogénesis explosiva que golpeó la costa el pasado 24 de enero y que dejó ráfagas superiores a los 180 kilómetros por hora, olas de tamaño récord -26 metros en Cantabria, la más alta registrada nunca- y numerosos daños. En esta ocasión, las predicciones anunciaban ayer vientos sobre los 120 ó 140 kilómetros en las zonas abiertas de la costa y en algunas localidades del interior, como Carranza u Orduña. A media tarde, ya se habían registrado picos de 111 kilómetros en el puerto de Bilbao, de 107 en La Garbea (Balmaseda) y de 67 kilómetros en el observatorio de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en el aeropuerto de Foronda, en Vitoria.
En el aeródromo de Loiu, las rachas obligaron a cancelar quince operaciones, diez de salida y otras cinco de llegada. Otros seis vuelos fueron desviados -cuatro a Vitoria y dos a Barcelona-; mientras que, por la mañana, los pasajeros de dos aparatos sufrieron retrasos de unas cuatro horas. Con este escenario, las autoridades volvieron a apostar por la prevención y activaron en Euskadi la alerta naranja por fuertes vientos.
Antes de que la borrasca llegara al País Vasco ya se conocían algunos de sus efectos en otras comunidades situadas más hacia el Oeste, como Galicia, lo que permitió a las autoridades vascas afinar su previsión. La Xunta dejó sin clase a los 400.000 escolares de la comunidad durante todo el día como medida de prudencia. Cuando llegaron los vientos, alcanzaron velocidades de 155 kilómetros por hora en la costa cantábrica, concretamente en el puerto de Cedeira (Lugo). Se registraron 532 incidencias en el suministro eléctrico, hubo cortes de carreteras por árboles caídos en 37 municipios y en otros seis se registraron desprendimientos de tierras e inundaciones en bajos y garajes. Prácticamente toda la flota pesquera se quedó en puerto.
Alerta en la costa
Conocidos estos antecedentes, el Departamento de Interior activó la alerta -que pensaba mantener operativa también durante toda la jornada de hoy- y volvió a pedir precaución a los ciudadanos. Recomendó evitar las salidas y actividades recreativas en el monte y la mar, no pasear por zonas de arbolado y eludir las proximidades de edificios en construcción y los paseos costeros. Además, pidió a la población que tuviera cuidado con los elementos situados en balcones y terrazas.
La predicción de las agencias de meteorología llevaron también a los ayuntamientos de las capitales y de otras localidades vascas a tomar medidas específicas Las más severas se llevaron a cabo en San Sebastián, que activó la alerta amarilla por el temporal y cerró las habituales zonas de costa que son castigadas por los fuertes oleajes. El concejal de Seguridad Ciudadana, Ernesto Gasco, indicó que se tomó la decisión de cerrar el paseo Nuevo ante las olas de «cerca de 7 metros» que se esperaban para la madrugada. También se colocaron autobombas en la Parte Vieja por si fuera necesario achicar agua y se reforzaron los bajos del mercado de San Martín con sacos de tierra. También se cerró a los peatones la zona del Peine del Viento y el espigón de la Zurriola. El Consistorio de Getxo, por su parte, canceló todas las actividades al aire libre previstas para la tarde-noche de ayer y también decidió dejar en suspenso el servicio de recogida de basuras.
Francia también se prepara para recibir el vendaval. Hay más de medio centenar de departamentos en alerta. Los aeropuertos Charles de Gaulle, Orly y Le Bourget de París suspendieron la actividad desde la noche hasta la mañana de hoy, lo que afectó a numerosos vuelos desde España.
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