
Vecinos de Muskiz protestan contra la construcción de la planta de coque de Petronor en su municipio. /Jordi Alemany
El Ayuntamiento de Muskiz ha concedido esta mañana las licencias de actividad y obras a Petronor para la construcción de la planta de coque. La iniciativa ha contado con el apoyo de dos concejales de EA y dos del PSE. El único voto en contra lo ha emitido el edil de Medio Ambiente, Marcos Cucó.
Pese a la concesión del permiso. la refinería no podrá iniciar las obras al menos hasta dentro de 15 días ya que el Consistorio aún tiene que dar el visto bueno al proyecto de ejecución. El alcalde, Gonzalo Riancho (EA), ha justificado su decisión con el argumento de que se ha cumplido la legalidad al pedir todos los informes que consideraban preceptivos aunque no hayan obtenido respuesta. Se refiere al escrito de costas que estaba esperando. "No podíamos seguir esperando más. No me ha quedado más remedio", ha añadido el primer edil.
".El primer edil ha reconocido que esta decisión municipal puede ser recurrida judicialmente por los colectivos anti-coque y se ha mostrado convencido de que este tema "se judicializará con el tiempo". "Sé que me acusarán de prevaricación, pero si no hubiera hecho esto, me acusarían otros", ha lamentado.
Inversión de 820 millones
La puesta en marcha de esta planta supondrá una inversión que rondará los 820 millones de euros y, según la refinería, el proyecto asegurará la "continuidad" de los 6.200 puestos de trabajo actuales, entre directos, indirectos e inducidos, y, además, se crearán otros 1.680 empleos nuevos. La construcción de la planta ocupará a cerca de 1.575 trabajadores del sector, con puntas de hasta 2.500 y el arranque de la producción está previsto para primavera de 2011.
Petronor recibió el pasado 21 de noviembre la declaración de impacto ambiental favorable y la autorización ambiental integrada del proyecto de Unidad de Reducción de Fueloil (URF) y planta de cogeneración de energía eléctrica. La viceconsejería de Medio Ambiente del Ejecutivo, gestionada por EA, emitió una propuesta de resolución favorable a la concesión de la Autorización Ambiental Integrada al proyecto al considerar que el proyecto cumplía con "los requisitos exigidos por la Unión Europea en materia ambiental".
El presidente de Petronor, Josu Jon Imaz, en diversas comparecencias había advertido de que no construir la planta de coque en Muskiz condicionaría la "realidad futura" de Petronor. A las cuatro y media de la tarde la compañía no había recibido la notificación del Ayuntamiento de Muskiz, por lo que no se pronunció sobre la decisión, a la espera de contar con la comunicación oficial. El desarrollo de este proyecto ha sido cuestionado desde algunos sectores, principalmente, del municipio de Muskiz, donde existe una coordinadora Anti-Coke, que viene reclamando que no se autorice la puesta en marcha de esta planta.