El reconocimiento del cine británico le acerca todavía más al Oscar y que supondría el colofón a un año de galardones. /Ap
'Slumdog Millionaire', la triunfadora
Por otra parte, los Bafta han dejado como ganadora de la noche a 'Slumdog Millionaire', que se ha alzado con siete galardones, entre ellos algunos de los más importantes, como el de mejor película, mejor director, guión adaptado, mejor montaje o fotografía, si bien se ha ido de vacío en los apartados de interpretación, puesto que ni su protagonista, Dev Patel; ni su contraparte femenina, Freida Pinto, una de las rivales de Cruz, lograron el premio.
Así, el premio al mejor actor ha sido para Mickey Rourke por 'The Wrestler', protagonista de uno de los discursos más delirantes, al igual que el del líder de los Rolling Stones, Mick Jagger, encargado de entregar el Bafta a la mejor película y quien ha aprovechado su condición de cantante para ironizar sobre el intrusismo en el mundo de la música y del cine con alusiones a personajes como Judi Dench, Anthony Hopkins o Brad Pitt y Angelina Jolie, ambos presentes en la ceremonia en calidad de nominados.
Además, como en el caso de Winslet con los Globos de Oro, la victoria de Rourke refuerza sus posibilidades de hacerse con el Oscar el próximo 22 de febrero, al igual que las del fallecido Heath Ledger, quien también se ha hecho con el premio póstumo por su encarnación del Joker en 'El caballero oscuro', una de las interpretaciones más celebradas del pasado año.
Precisamente Ledger ha sido uno de los más reivindicados de la velada, especialmente en discurso del premio honorífico, Terry Gilliam, quien, en declaraciones a los medios españoles antes del inicio de la gala, confesaba que hace siete años había llamado a Penélope Cruz para proponerle encarnar a Dulcinea en el proyecto de 'El Quijote' que se vio obligado a suspender y que actualmente ha retomado. "Es genial, pero está mucho mejor en las películas que hace en España que en las de América, así que quiero que haga películas en España", ha revelado.
Su interpretación de la inestable María Elena en la última cinta de Woody Allen le ha valido un nuevo reconocimiento
La española no ha tenido que enfrentarse a su gran rival, Kate Winslet, que ha competido contra sí misma por su interpretación en 'Revolutionary Road' y 'The Reader'
Penélope Cruz ha logrado esta noche en Londres un nuevo reconocimiento por su interpretación en Vicky Cristina Barcelona tras hacerse con el premio a la mejor actriz de reparto en los Bafta británicos, que la acercan todavía más al Oscar al que también está nominada y que supondría el colofón a un año de galardones por su recreación de la inestable María Elena en la última cinta de Woody Allen, rodada casi íntegramente en España.
Precisamente el director neoyorquino ha sido uno de los más presentes en el discurso de la actriz madrileña, quien antes de recoger el premio fue saludada cariñosamente por la actriz Kate Winslet, una de sus rivales en premios anteriores como los Globos de Oro, y quien, en esta ocasión, contaba con dos nominaciones en la categoría de actriz principal. "No puedo creerlo", han sido las primeras palabras de Cruz, quien ha dicho sentirse "agradecida y honrada".
Allen ha sido uno de los grandes destinatarios de este agradecimiento por crear el personaje de una "lunática", así como sus compañeros de reparto, entre los que ha citado a Javier Bardem, Scarlett Johansson o Rebecca Hall, "el más generoso y talentoso grupo de actores con el que podría haber soñado". "Y también a la increíble compañía con la que estaba nominada", ha finalizado.
Más acostumbrada a perder que a ganar
Posteriormente, en la rueda de prensa, ha reconocido haber estado "muy nerviosa" en el escenario al que ha llegado desde el asiento en el que estaba acompañada por el productor Harvey Weinstein, puesto que estaba "sorprendida" por haberse hecho con una estatuilla que, ha avanzado, situará en su casa de Madrid. "Siempre que gano algo me sorprendo, llevo trabajando desde los 16 años y estoy más acostumbrada a perder que a ganar", ha explicado, aclarando que "es un buen sentimiento".
Ataviada con un vestido de terciopelo negro y el pelo recogido en un moño, Cruz ha aprovechado también para expresar su disfrute trabajando con Woody Allen, pese a que el proceso fue de tan sólo cuatro semanas en las que, ha explicado, "todo fue muy rápido". "Creo que es una estrategia de mantener la atención de los actores", ha añadido, tras su experiencia en una película que prueba cómo el cineasta "conoce España y su cultura mejor que alguno de nosotros" y puede "jugar con los clichés".
Su gran rival en los Globos, desaparece en los Oscar
Asimismo, ha recordado la posibilidad de emplear su idioma materno y el inglés en Vicky Cristina Barcelona, una situación para la que contó con "total libertad" por parte de Allen y pese a que, en general, siempre se siente "más cómoda" en español. "Es mi lengua", ha recordado, si bien ha admitido que, tras años trabajando y viviendo en Estados Unidos, "ya no es necesario pensar tanto las palabras como antes".
De esta forma, tras el logro de esta noche, sus posibilidades de hacerse con el Oscar son mayores, puesto que no tendrá que enfrentarse a otra de las ganadoras de la noche, Kate Winslet, puesto que su participación en la película de Stephen Daldry The Reader ha sido reconocida por la Academia de Hollywood entre nominadas como mejor actriz principal, al igual que ha acontecido con los Bafta, en los que Winslet ha competído contra sí misma por su interpretación en Revolutionary Road.
Así, tras ver cómo la intérprete británica le ganaba la partida en los Globos de Oro y los premios del Sindicato de Actores, Cruz ha afianzado sus posibilidades de igualar la gesta lograda el pasado año por Javier Bardem y convertirse en la primera española en ganar un Oscar, puesto que su gran rival en ocasiones anteriores ha sido incluida en otra categoría.