
El viceprimer ministro ruso, Sergei Ivanov, conversa con el titular alemán de Defensa, Franz Josef Jung, durante la conferencia de seguridad en Múnich. /Afp
Varsovia, lista para participar en el "proyecto estadounidense"
"Definitivamente le diré al vicepresidente Biden mañana en Múnich que estamos listos para participar en este proyecto, un proyecto estadounidense", ha afirmado Tusk en una conferencia de prensa, refiriéndose a la instalación de 10 interceptores terrestres como parte de un sistema global antimisiles.
Sin embargo, el nuevo presidente de Estados Unidos sugirió anteriormente que estudiará el proyecto antes de tomar una decisión final. Algunos medios sostienen que Washington podría considerar recortar el plan en un impulso por cerrar el nuevo convenio sobre control de armas con Moscú, y también para ahorrar dinero.
Con Obama en el poder, Moscú se plantea la posibilidad de resolver sus divisiones y salir de los "Estados parias" promulgados por Bush
El Ejecutivo de Medvedev no actuará si Washington se retracta sobre su idea de desplegar interceptores de proyectiles en el centro de Europa
Rusia afirma que el Gobierno del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha ofrececido una nueva oportunidad para resolver las profundas divisiones con Washington sobre sus planes de instalar un
escudo antimisiles en el centro de Europa.
El predecesor de Obama,
George W. Bush, selló acuerdos el año pasado para desplegar 10 interceptores de misiles en Polonia y un radar en República Checa, medidas que según Moscú ponen en riesgo su seguridad.
En noviembre, un día antes de que Obama fuera elegido, el presidente ruso, Dmitry Medvedev, dijo que ordenaría el
despliegue de misiles Iskandar en su puesto occidental de Kaliningrado, cerca de la frontera con Polonia.
En declaraciones al inicio de una conferencia de seguridad en Múnich, una reunión anual de líderes sobre política exterior, el viceprimer ministro ruso, Sergei Ivanov, ha revelado que Medvedev esta listo para revertir el curso si Washington revisa sus planes respecto al escudo antimisiles.
Opuesta al escudo antimisiles
Moscú se opone firmemente al proyecto de escudo antimisiles pues lo ve como una amenaza a su propia seguridad nacional, y el año pasado anunció que, en represalia, instalará misiles de corto alcance en su enclave báltico de Kaliningrado, localidad fronteriza con Polonia.
"El presidente Medvedev dijo desde el principio clara e inequívocamente que si no hay interceptores en Polonia y República Checa, tal como planeó el último Gobierno (...) no habrá (misiles) Iskandar en Kaliningrado", ha reiterado.
La semana pasada, una agencia de noticias rusa informó de que Moscú había detenido sus planes de desplegar los misiles Iskandar, citando al Ejército, pero Ivanov es el primer funcionario ruso de alto rango en confirmar que el Kremlin podría cambiar de postura.
Disuadir el potencial de misiles nucleares de Rusia.
El Gobierno del ex presidente Bush aseguraba que el sistema de defensa estaba dirigido a contrarrestar posibles asaltos de los llamados "Estados parias", como Irán, pero Ivanov dijo que estaba destinado a disuadir el potencial de misiles nucleares de Rusia. Con un nuevo presidente de Estados Unidos, explicó que había surgido "una nueva situación".
"Es una ventana de oportunidad", ha señalado. Asimismo, ha aseverado que Moscú estaba dispuesto a continuar las negociaciones sobre el escudo y que estaba abierto a enfrentarse en conjunto con Estados Unidos a las amenazas, así como a intensificar el diálogo sobre tratados de desarme.
Entre quienes escuchaban mientras Ivanov hablaba se encontraba el consejero de Seguridad Interior de Estados Unidos, James Jones. Por su parte, el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, tiene previsto ofrecer un discurso el sábado durante la conferencia. Algunos medios han especulado con que Biden podría hablar sobre una revisión del plan de escudo antimisiles, pese a que varios miembros de la Casa Blanca han desestimado anuncios de ese tipo.