Las ópticas vizcaínas y guipuzcoanas volverán a hacer revisiones gratuitas a los usuarios de Osakidetza -los negocios alaveses están fuera del pacto-, tras alcanzar un «principio de acuerdo» con el Departamento vasco de Sanidad, con el que habían firmado hace una década un convenio para atender a los pacientes que no necesitasen ser examinados por un oftalmólogo. El Colegio de Optometristas de Euskadi rompía hace cuatro meses el acuerdo suscrito con el Servicio Vasco de Salud por «desavenencias» con sus responsables al entender que las autoridades sanitarias habían «dado la espalda» a la iniciativa promovida por la propia dirección general de Osakidetza para «descongestionar» la lista de espera de los oculistas de la red pública.
Tras aceptar su «parte de culpa» en el «fracaso del convenio» -«quizás no hemos sabido transmitir a los usuarios las bondades del programa», reconoció en su día el viceconsejero Rafael Cerdán- los responsables sanitarios han aceptado reunirse con los profesionales del sector para «revisar» y «firmar» un nuevo acuerdo, proceso en el que se encuentran actualmente ambas partes. El Colegio de Optometristas de Euskadi ha decidido mantener las revisiones gratuitas en un «gesto de buena voluntad» hasta que no se firme el nuevo convenio, según explicó su presidente, Iñaki Elías.
«Ponemos todo de nuestra parte -las instalaciones, los equipos técnicos, el personal...- para poder atender a los pacientes derivados del médico de cabecera en las mejores condiciones y las autoridades sanitarias vascas no nos facilitan ni los impresos para redactar los informes que les tenemos que entregar a los oftalmólogos», se quejaban los profesionales del sector.
Los ópticos vizcaínos y guipuzcoanos adscritos al programa examinan «desinteresadamente» una media de 5.000 pacientes al año. Los usuarios de Osakidetza pueden elegir el establecimiento que quieran para ser sometidos a la prueba. El acuerdo, pionero en su día, surgió con el objetivo de «agilizar» la labor de los oculistas y «reducir las listas de espera» de oftalmología, una de las especialidades más demandada por los usuarios de la red pública.
«Preparados»
El protocolo es muy sencillo. Cuando un paciente acude al médico de cabecera aquejado de problemas de visión, el facultativo determina si el enfermo debe visitar al oftalmólogo -en los casos más graves-, o basta con derivarle a una de las ópticas que forman parte del programa para que le hagan una revisión, le gradúen la vista o le tomen la tensión ocular. «Hacemos un parte visual y otro patológico, que es el que después remitimos al oculista. Es un servicio puro y duro para Osakidetza», explica Elías.
«Muchos pacientes todavía tienen la idea de que el óptico no les va a examinar correctamente y prefieren que les atienda un oftalmólogo, cuando en realidad los profesionales que trabajan en las ópticas que forman parte del convenio están lo suficientemente preparados para realizar el examen visual», admitió Rafael Cerdán.