La bandera española ondea ya en el exterior del Parlamento vasco. La Cámara colocó ayer la enseña nacional, la ikurriña y la europea junto a puerta de entrada de la sede de Vitoria y acató así de forma definitiva la sentencia del Tribunal Supremo dictada el pasado mes de noviembre. Es la primera vez que la institución legislativa iza una bandera en su exterior en los 27 años que lleva en su actual emplazamiento. Hasta ahora, las tres enseñas estaban expuestas sólo en la sala de recepciones que alberga el edificio.
El trámite se realizó sin apenas expectación. Y es que el Parlamento vasco está disuelto desde el mes de enero con motivo de la convocatoria de elecciones. Pasadas las once de la mañana operarios procedieron a instalar los mástiles -sujetos al suelo y no a la fachada, como se barajó en su día- y en apenas una hora las tres banderas ondeaban ya en la Cámara de Vitoria. Fuentes de Presidencia revelaron el miércoles a este periódico que el Parlamento vasco daría luz verde a la colocación de las enseñas esta misma semana. Ayer dio por cerrada de una vez por todas una contienda que se remonta seis años atrás. El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco estableció en marzo de 2003 que la enseña nacional debía ondear «de manera permanente» en la parte exterior de la sede. La Cámara de Vitoria recurrió esta sentencia y argumentó que nunca antes la enseña había sido izada en la entrada de la institución. El Parlamento se topó, no obstante, con el rechazo del Supremo, que confirmó el fallo ordinario alegando que «en modo alguno la costumbre puede prevalecer sobre la ley». La Justicia daba carpetazo al polémico capítulo abierto en 2002 por el entonces delegado del Gobierno en el País Vasco, el popular Enrique Villar, quien solicitó a la Cámara de Vitoria que, conforme a la ley, colocara la bandera española en el exterior del edificio.
Oposición de EA
El pasado 2 de diciembre, apenas una semana después de que se hiciera pública la última y definitiva sentencia del Supremo, la Mesa de la Cámara analizó en reunión ordinaria el contenido del fallo. PNV, PSE, PP y EB acordaron entonces acatar la decisión, con el voto en contra de Eusko Alkartasuna, que defendió la idea de instalar la ikurriña en solitario. La iniciativa presentada por Rafa Larreina recibió el veto del Parlamento vasco, lo que desató las críticas tanto de EA como del representante jeltzale Joseba Egibar, quien votó a favor de que la Mesa reconsiderara su decisión de desestimar la propuesta.
La presidenta de la Cámara, Izaskun Bilbao (PNV), se mostró firme y evitó reeditar el precedente tortuoso que ya vivió la institución años atrás, con la experiencia del 'caso Atutxa'. El actual máximo responsable de la Fundación Sabino Arana fue condenado por la 'sala del 61' del Supremo a una pena de año y medio de inhabilitación para ejercer cargos públicos y a 18.000 euros de multa por «desacato» a los jueces, al dilatar de forma deliberada la disolución en 2003 de Sozialista Abertzaleak.