El ex presidente del BBVA Emilio Ybarra dibujó ayer un sombrío panorama para el sector financiero español, al que ve muy limitado para conceder créditos ante los riesgos que supone el fuerte crecimiento de la morosidad y la propia falta de liquidez de los bancos, que encuentran serias dificultades para captar recursos en el exterior. Y todo ello, pese a las medidas de apoyo adoptadas por el Gobierno -el Fondo de Adquisición de Activos Financieros y los avales del Tesoro a las emisiones de deuda-, que considera de «eficacia reducida». Ante esta complicada situación, el ex responsable del Bilbao Vizcaya Argentaria augura fusiones, sobre todo entre cajas de ahorros, por su mayor exposición al negocio hipotecario durante el 'boom' del ladrillo y el impacto del 'crack' inmobiliario en las cuentas de algunas entidades.
Ybarra analizó las causas y consecuencias de la crisis durante su intervención en un acto que la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras celebró ayer en la Sociedad Bilbaína, al que asistieron, entre otros, el ex primer ministro de Rumanía Petre Roman y el presidente de la Academia, Jaime Gil Aluja.
El ex responsable del BBVA achacó los problemas actuales de la banca principalmente a dos factores. Por un lado, a un excesivo crecimiento de los préstamos vinculados al sector del ladrillo -inmobiliarias, construcción e hipotecarios-, que a finales de 2007 suponían más del 60% del total -los destinados a la industria eran sólo el 8,5%-; por otro, a que los criterios de evaluación de riesgo de numerosas entidades «no han estado todo lo afinados que hubiera sido necesario», por lo que, a su juicio, se incurrió en «claros excesos en la oferta de crédito e insuficiencias en la prudencia exigible».
Riesgos
Ybarra llamó la atención sobre el hecho de que la morosidad se ha cuadruplicado en poco más de un año, por lo que, «de seguir a este ritmo, se llegará a finales de 2009 con una tasa cercana al 6%, e incluso superior al 7% en las cajas». Según el ex banquero, en 2010 seguirá aumentando, «las provisiones necesarias se comerán los beneficios, e incluso parte del capital de las entidades, haciendo necesaria su recapitalización o su integración con otras».
En cuanto a la restricción actual del crédito por parte del sector, apuntó que «mostrarse desmesuradamente cauteloso» respecto a estas operaciones «no deja de ser lógico, pero va a afectar negativa y generalizadamente a la economía española».
Además, destacó la desconfianza que existe entre las entidades financieras -«los mercados se han cerrado»- y advirtió de que se agravarán los problemas de liquidez de las españolas, pese a las medidas de apoyo del Gobierno. Ybarra afirmó que el Fondo de Adquisición de Activos Financieros, dotado con 50.000 millones de euros, tenía como «finalidad genuina proveer de liquidez» a la banca, «a pesar de que se vendió como un mecanismo para aumentar el crédito».
Más restricción del crédito
El académico de Ciencias Económicas y Financieras prevé que este año se producirá «una restricción crediticia tan intensa o más que la vivida en España en 1993 y 1994», y vaticina que «no va a haber negocio suficiente para todas las entidades financieras españolas».
En sus conclusiones, Ybarra consideró que bancos y cajas deben «recomponer los criterios de riesgo, sanear el activo, reforzar el capital, mejorar la liquidez y, por supuesto, bajar los costes operativos» mediante congelaciones salariales y fusiones. «No hay otra forma de afrontar la situación», sentenció.
Además, aseguró que será necesario recurrir al plan gubernamental para recapitalizar entidades financieras -del que se dijo que no haría falta aplicar-, sobre todo, en el caso de las cajas. En este sentido, se mostró convencido de que «vamos a ver un cierto cambio del mapa bancario» español.
Pero, a pesar de que señaló que «sólo es cuestión de tiempo que lleguen momentos mucho más complicados», Ybarra quiso finalizar su intervención con un mensaje de confianza en que «saldremos adelante de esta crisis».