López se abraza emocionado a sus familiares tras más de seis años sin verlos. /Afp

El ex diputado se abraza a un familiar a su llegada./ Efe

López , acompañado por la senadora Piedad Córdoba./ Reuters

la misión de la Cruz Roja que ha participado en la operación, inmortaliza su llegada./ Ap
Piedad Córdoba contempla abandonar su papel de mediadora
La senadora colombiana Piedad Córdoba contempla la posibilidad de abandonar la mediación para la liberación de futuros secuestrados en manos de la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, ya que considera que la gente no valora su trabajo y que hay quienes creen que lo que ha hecho se trata de un 'show' mediático.
La delicada relación entre la senadora y el presidente colombiano, Alvaro Uribe, se enturbió el pasado lunes cuando el mandatario dio órdenes de que el proceso de liberación del ex gobernador del Meta Alan Jara, que fue puesto en libertad ayer, y del ex diputado del Valle Sigifredo López, sea liberado hoy, se llevase a cabo con la única intervención del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
La decisión de Uribe suponía la exclusión efectiva de Córdoba y de los integrantes del grupo Colombianos y Colombianas por la Paz. No obstante, horas después le autorizó nuevamente para que continuase con el proceso de liberación de los otros dos rehenes de la guerrilla colombiana.
Córdoba no es la única que ha amenazado con abandonar la misión, ya que ayer presentó su renuncia el Alto Comisionado para la Paz colombiano, Luis Carlos Restrepo, tras ser desautorizado por el Ejecutivo por la forma en que se dirigió a la prensa nacional e internacional que iba a cubrir la llegada del ex gobernador Alan Jara a Villavicencio.
Es el sexto rehén que la guerrilla colombiana se comprometió a entregar a una misión humanitaria encabezada por Piedad Córdoba
Fue secuestrado por las FARC junto a otros once compañeros que fueron asesinados en 2007
El ex diputado, embargado por la emoción, ha confesado que temió morir durante su cautiverio "amarrado a un árbol y quemado"
El ex diputado colombiano del Valle del Cauca Sigifredo López ha sido
liberado por las FARC y entregado a la misión humanitaria encabezada por la senadora Piedad Córdoba y el el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Con su liberación, terminará la entrega de seis rehenes prometida por la guerrilla, que el domingo liberó a
tres policías y un soldado y el martes al ex gobernador
Alan Jara.
Sigifredo López ha narrado que temió morir durante su cautiverio "amarrado a un árbol y quemado". Así lo ha admitido López al relatar la muerte de sus once compañeros de cautiverio el 18 de junio de 2007, muerte de la que se enteró en la selva a través de la radio, según afirmó.
En medio de una alegría desbordante, el ex diputado colombiano ha sido recibido por sus familiares y amigos en el aeropuerto de la ciudad de Cali. Nada más tomar tierra, López, vestido con camiseta azul, gorra y un crucifijo de madera colgado al cuello, ha roto en sollozos e inmediatamente se ha fundido en un abrazo con sus hijos y su esposa, Patricia Nieto.
"Libertad, libertad" han sido los primeros gritos que se han escuchado de la multitud que ha recibido a López, a quien han entregado ramos de rosas rojas y blancas. Su esposa, quien se llegó a adentrar en las selvas en busca de su esposo, tampoco ha podidoevitar la emoción.
Entre llantos y gestos de gran alegría, López se ha dirigido a quienes le esperaban, entre ellos el portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Yves Heller, a quien sólo ha dicho: "gracias, gracias". Heller, ya ha anunciado que el CICR continuará trabajando para "llevar protección y asistencia a todas las víctimas del conflicto armado".
El único superviviente de la matanza
López es el único superviviente de los doce miembros de la asamblea departamental del Valle del Cauca, secuestrados por las FARC el 11 de abril del 2002 en un sangriento ataque a la sede de la corporación en el centro de Cali, capital regional.
Ese día un comando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia irrumpió en la asamblea, tras asesinar a un policía, e hizo creer a los diputados regionales que se trataba de un desalojo por un supuesto explosivo. Los políticos fueron llevados en un autobús hacia las montañas que rodean a Cali y allí les notificaron que estaban secuestrados y se los llevaron a lo alto de la cordillera, donde casi todos morirían fusilados.
Los once compañeros de López fueron asesinados en junio de 2007, según las FARC en un fuego cruzado, pero las autoridades afirman que los mataron en venganza por la captura del cabecilla del frente secuestrador en un combate con el Ejército. La entrega de sus restos fue otro calvario para sus familiares, que finalmente pudieron darles sepultura varias semanas más tarde en Cali. Sigifredo López se salvó porque lo habían llevado enfermo a otro campamento.