De la bonanza económica a la austeridad. Esa es la trayectoria que recorrerá la Caja Vital en apenas doce meses, una vez constatados los resultados económicos de 2008 y elaboradas las previsiones para el futuro más inmediato. La caja presidida por Gregorio Rojo obtuvo el año pasado unos beneficios netos de 74,9 millones de euros, un 5,29% más que en 2007.
Esta tendencia alcista, rubricada a lo largo de los últimos ejercicios, sufrirá, sin embargo, un parón en 2009. La Vital no cree que los beneficios superen este año el porcentaje de 2008 y los sitúa cercanos al 2%. «Este año va a ser muy, muy complicado. Se presenta un momento de austeridad, de ajuste serio en lo que respecta a los gastos generales», avanzó Rojo.
Uno de los ratios que marca hasta qué punto ha hecho mella la crisis económica en los consumidores es el índice de morosidad de las entidades bancarias, es decir, el dinero que éstas dejan de recibir porque los clientes no pueden pagar los créditos. En la Vital, este índice se situó a finales del año pasado en el 1,81% (a finales de noviembre llegó al 2%). Pese a ser aún bajo, lo cierto es que se ha triplicado en doce meses. En diciembre de 2007 fue del 0,60%. «El índice de morosidad conseguido es para sentirse orgulloso. Pero se trata de una carrera de fondo y aumentará. La media en el resto de las cajas se ha situado en el 3,65%», señaló Joseba Barrena, director general de la entidad. Las previsiones apuntan a que la morosidad se incremente hasta el 3% dentro de once meses.
Subastas
Gregorio Rojo recordó que la Vital es «la quinta caja de ahorros más solvente del Estado». Y utilizó este argumento para recalcar que la institución que preside no ha recibido fondos públicos para sanear sus balances. «Sí hemos participado en tres subastas para obtener préstamos y en dos nos los han concedido. Este dinero hay que devolverlo pagando los intereses correspondientes», enfatizó. Barrena corroboró que la Caja Vital «no tiene tensiones de liquidez en este momento» al contar con una tesorería neta de 345 millones de euros. Además, los créditos a los clientes superaron la cifra de 6.641 millones, con un aumento del 8%. «No se ha cerrado el grifo de los créditos en ningún momento», insistió Rojo.
El presidente de la entidad de ahorros alavesa abogó por un «pacto solidario» que permita «sacar esto adelante entre todos». Rojo defendió una fórmula que bautizó como «socializar el trabajo» para capear la recesión. Según sus palabras, consiste «en ser más solidarios, repartir trabajo entre los que no tienen».