Comparecencia en inglés en la espectacular sala de Prensa del Siemens Arena. Las primeras preguntas se centran en la visión de Txus Vidorreta sobre la actuación de Seibutis. Alude a la confianza en el lituano, a la cercanía con el momento esperado de su eclosión. En su balance del partido habla de igualdad y de incomprensión. «Los dos equipos hemos tenido nuestras opciones de ganar. Hemos dominado al principio para perder el sitio mediado el segundo cuarto y luego hemos reaccionado bien. Son las cosas que no termino de comprender, la capacidad de reacción ante un gran equipo con un público entregado desde el inicio cuando vamos doce abajo y no el mantener la iniciativa cuando vamos cinco arriba. Al final hemos tenido dos opciones claras de ponernos delante. En ese final han estado afortunados con una canasta más difícil que la que se le ha salido a Marko (Banic). El resultado no es satisfactorio. Estamos contentos, aunque se nos ha escapado la oportunidad de sacar un triunfo importante».
Desde la banda, a pie de cancha, los sonidos de los contactos, los excesos sobre todo de Evaldas Dainys llegaban amplificados. Los hombres de negro estaban de los nervios al comprobar que lo único que sonaba era el silbato de los árbitros. El técnico no quiso excusarse en ellos. «No han tenido una incidencia grave. Somos nosotros los que en esos momentos del partido cometemos varios errores. No ha sido tan decisivo el arbitraje como errores consecutivos que les ha permitido empatar. Tenemos que mejorar eso. Sabes que en partidos fuera de casa que estás dominando el equipo contrario se va a endurecer más y es cierto que en ese rato los árbitros no han estado bien. Pero en el balance no nos han perjudicado».
Buscando la explicación del desenlace, Vidorreta no repara en las acciones finales. «La clave del partido no ha estado en el final, porque hemos estado muy bien cuando peor se ponían las cosas y esto parecía ya una fiesta. Les hemos metido el miedo en el cuerpo y nos hemos puesto por delante. Nos ha faltado un pelín de suerte con las acciones de Banic y Salgado. Si llegan a entrar creo que el partido no se nos escapa. Estoy mosqueado porque perdemos oportunidades claras de ganar fuera de casa cuando dominamos en el marcador y parece que desconectamos. Eso no puede ser, es algo mental, un instinto 'killer' para matar los partidos».
MARKO BANIC
«Hemos dado muchos regalos y nos hemos vuelto locos en algunas situaciones. Podíamos haber ganado, pero en esta cancha es muy complicado hacerlo y podemos considerarlo incluso como un buen resultado. ¿Mi canasta? No sé lo que ha pasado; yo la vi dentro».
JAVI SALGADO
«Si meto el tiro libre habríamos ganado. Ha sido un cara o cruz en una cancha muy difícil, con un ruido que nos impedía hasta escucharnos para marcar las jugadas. Necesitamos ser más sólidos durante más tiempo porque la verdad es que son pocas las cosas mal hechas, aunque evidentes».