Casi 20 años después de la desaparición de la RDA, el Gobierno alemán ha anunciado la elaboración de un marco legal destinado a poner en marcha un delicado plan que haría las delicias de los desaparecidos líderes comunistas: la nacionalización de la banca germana en dificultades y la expropiación de los accionistas mediante el pago de una indemnización.
La agudización de la crisis financiera ha obligado al Ejecutivo federal a buscar una salida que le permita impedir el colapso total del sistema financiero del país. Desde hace días, expertos del Ministerio de Finanzas trabajan en una ley que facilitará la nacionalización de la banca y cuyo principal objetivo será buscar la normalización del sector.
La medida ya recibió el apoyo de la canciller Angela Merkel, pero el jefe del SPD, Franz Müntefering, ha advertido de que el Gobierno no busca la nacionalización ni la expropiación de los accionistas, aunque «puede haber excepciones cuando un banco tenga graves dificultades».
El Hypo Real State
La orden para redactar el proyecto de ley llegó cuando las autoridades recibieron un informe sobre el estado de salud del banco Hypo Real State (HRS). A pesar de haber recibido una ayuda de 90.000 millones de euros, todavía se cierne sobre la entidad el fantasma de la quiebra.
Tras la decisión, se esconden circunstancias especiales. El 25% del HRS pertenece al fondo de inversiones americano JC Flowers, una circunstancia que convenció al Gobierno alemán de la necesidad de intervenir. Berlín desea impedir que accionistas extranjeros se beneficien de las ayudas estatales, en un momento en el que el valor del HSR en la Bolsa es de sólo 270 millones de euros.
La iniciativa, que antes de llegar al Parlamento necesita la aprobación de los tres partidos que integran el Ejecutivo de gran coalición y posteriormente la luz verde del gabinete federal, prevé un recorte masivo en los derechos de los accionistas, un aspecto que puede desatar una oleada de protestas.
Para estipular el monto de las indemnizaciones, la ley señala que el valor de la acción expropiada será calculado de acuerdo al promedio de cotización en la Bolsa en las dos semanas previas a la ejecución de la medida. Si la expropiación tuviera lugar hoy, JC Flowers recibiría por cada acción sólo 1,50 euros en lugar de los 22,50 que pagó en su momento.
El Gobierno federal, en cambio, ha desechado la idea de crear un «banco malo» central y propuesto crear tantos particulares como sean necesarios, uno por cada entidad privada que quiera limpiar sus cuentas de papeles 'tóxicos', la principal amenaza que flota sobre el sistema financiero mundial.