El pasado viernes habló para los aficionados de Rincón de Soto el rejoneador jerezano Antonio Domecq, que puede presumir de su historial destacado a pesar de diversas contrariedades físicas y facinerosas que ha tenido que lidiar en su carrera. Organizó el acto el club taurino rinconero 'El Candil' con la generosa colaboración de la Comisión de Festejos de Rincón de Soto que organiza los festejos agosteños por fiestas y programa la entrega de trofeos a los triunfadores de la prenotada celebración taurina.
El centauro jerezano, nieto, sobrino, hermano y primo de históricos toreros a caballo y ganaderos de bravo, expuso los principios y sus distintas etapas en la vida profesional, doctorado por su tío, unido a su hermano y aconsejado por su abuelo Álvaro, el fundador de la saga, que domó caballos durante 60 años, montó más de 3.000 y toreaba muy bien a pie.
En el transcurso del coloquio dio una lección de lo que es la doma campera, de las bases fundamentales para distinguir el toreo a caballo de otros ejercicios de equitación, analizó el momento actual del rejoneo y comentó frases lapidarias que comparten historia con los caballos para plaza y faenas camperas en la finca 'Los Alburejos' de Medina Sidonia.
En el transcurso del coloquio habló de cría, doma y selección, del paso, trote y galope, pilares de la buena doma y de la diferencia entre el caballo domado y trabajado o cómo se distinguen o hay que tratar a los potros cuando se destinan al campo para acoso y derribo o para rejonear.
Habló de los históricos caballos de su familia como Espléndida, Escándalo, Opus, de Duende que montó su hermano, o de sus actuales Quitasol y Óleo. Otros de su cuadra son Ruiseñor y Pelegrine.
La profesión, dijo, exige entrega y por eso se entrena con sus caballos de 6 a 8 horas diarias.
De los compañeros en activo admira a Hermoso de Mendoza, Diego Ventura, a su primo Fermín Bohórquez y a Cartagena. «De los jóvenes, dijo, admiro a Leonardo y Sergio Domínguez». De «los de siempre», a su tío Álvaro, a Vidrié y a Moura. El calahorrano Sergio compartió 'cátedra' con el de Jerez y ambos dejaron sentado que, como en el toreo a pie, lo importante a caballo es citar cerca, cruzarse al pitón contrario, salir de las suertes, despacio, hacia los medios y toreando, y dar el pecho o el estribo a la hora de clavar. Antonio matizó que no debería darse tanta importancia a las faenas sólo por el momento de matar.
Triunfadores de la feria
Ayer, a partir de las 20.00 horas, se entregaron los trofeos de la feria rinconera de 2008 en la Casa de Cultura. A continuación se compartió una cena en el restaurante 'Bodegón Avenida' con numerosos comensales.
Los premiados en la feria fueron el banderillero Luis Miguel Collado por el mejor par de banderillas; el novillero Gómez del Pilar por la mejor faena y Emilio Huertas por la mejor estocada. Antonio Domecq hizo lo más meritorio a caballo y la ganadería de Mercedes Pérez Tabernero soltó el novillo más bravo de la feria.