Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Sociedad

País Vasco, víctima de temporales
MARI CARMEN URBIETA. DIRECTORA DE EMERGENCIAS DEL GOBIERNO VASCO

«No es casualidad que no haya habido víctimas», dice la responsable de SOS Deiak

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«Muchas comunidades envidian nuestro sistema de emergencias»
La responsable de emergencia en el centro de coordinación SOS Deiak de Vitoria. / IOSU ONAINDIA
Las últimas inclemencias meteorológicas que han azotado a Euskadi han obligado a convocar dos mesas de crisis en sólo una semana. Todos los trabajadores de la dirección de Emergencias, comandada por Mari Carmen Urbieta, han redoblado esfuerzos para hacer frente a una situación insólita, con dos alertas máximas en apenas cuatro días.
-Una experiencia difícil de repetir.
-Del ciclón no había precedentes. Lluvias como las de los últimos días, sí. Pero los dos episodios tan cercanos en el tiempo no los habíamos vivido ni yo ni las personas que trabajan en Emergencias.
-Empecemos por el primero: 'Ciclogénesis explosiva'. Sólo el nombre ya asusta. ¿Cuándo tuvieron las primeras noticias de que se aproximaba?
-Euskalmet lo predijo el jueves, (llegó en la madrugada del sábado). Por la tarde ya veíamos dónde estaba localizado y a qué velocidad se movía, con un porcentaje de acertar muy alto. Ya se veía que traía dos consecuencias importantes: un viento fortísimo y un mar de fondo y una altura de ola también considerable. Y se cumplieron todas sus predicciones. Hubo tiempo para alertar a los servicios de emergencia, a las instituciones y a la sociedad. La implicación de todos ha permitido que las cosas salieran bien.
-El despliegue preventivo no tuvo precedentes.
-El operativo puesto en marcha fue muy importante, pero también lo es en muchas otras ocasiones a lo largo del año. Con predicciones de lluvias por encima de 60 litros por metro cuadrado en 24 horas se ponen en alerta todos los recursos disponibles. Y hay varias al cabo del año.
-¿Cuál fue el momento más crítico?
-El mayor miedo de la mesa de crisis era que las previsiones estuvieran por debajo de lo que pudiera suceder. O que se equivocaran en las horas o en la duración del fenómeno. Pero contábamos con una baza importante: el contacto permanente con las comunidades por las que el ciclón iba pasando. Los datos que llegaban de Galicia nos tranquilizaron porque era difícil que aquí las consecuencias fueran más graves. Fue una noche difícil y dura, pero la coordinación y la información funcionó muy bien.
-Se tomaron medidas inéditas como el cierre de parques o la suspensión de actividades extraescolares. Hubo quien pensó que eran decisiones exageradas, pero a la vista de la tragedia de Barcelona -cuatro niños murieron al desplomarse unas instalaciones deportivas- ¿cómo las valora?
-Tratamos de ponernos siempre en la situación más desfavorable posible. Afortunadamente, el sistema está suficientemente engrasado como para afrontar una emergencia de carácter superior. El hecho de que las consecuencias hayan sido mínimas, porque sólo ha habido daños materiales, no es casualidad; es fruto del magnífico sistema de emergencias creado hace 25 años.
-¿Cuál es su punto fuerte?
-El Gobierno vasco tuvo en el año 83 una visión de futuro increíble, porque fue el primero que intuyó la necesidad de crear centros de coordinación de emergencias. También es importante disponer de un teléfono único. Si como en otros lugares hubiera números diferentes, esto no funcionaría así, es algo vital.
-En Cataluña ha sido puesto estos días como ejemplo de eficacia.
-Cada comunidad tiene sus propios sistemas, pero muchas envidian el nuestro y creo que es el modelo hacia el que apuntan muchas instituciones. La coordinación es esencial para dirigir un equipo en el que todos tienen una idea clara de su función; desde el sanitario al bombero o al ertzaina. Cada uno sabe cuál es su papel.
-La Generalitat argumentó que no se pueden prohibir actividades generalizadas, sino sólo ante un riesgo concreto.
-Todo depende de su normativa. El plan de emergencias de Euskadi lo permite, tiene rango de ley.
-¿Cree que, en ese caso, podría haberse evitado la muerte de esos niños?
-Yo no voy a poner en cuestión el modelo catalán, por respeto institucional. Lo único que puedo decir es que para nosotros el nuestro es el mejor modelo, funciona y así se ha demostrado. También es cierto que en una situación de catástrofe, el riesgo cero no existe.
-Ahí es donde entra en juego el sentido común de la ciudadanía. ¿Cómo nos comportamos los vascos?
-Muy bien, se siguieron las indicaciones dadas desde la Administración. La noche del viernes, por ejemplo, las carreteras tenían un tráfico notablemente inferior al habitual. También llevamos muchos años trabajando la prevención y la autoprotección, con campañas en colegios, residencias de ancianos...
Críticas de alcaldes
-Y apenas cuatro días después, nueva mesa de crisis. El fantasma de la ríada del 83, de nuevo. ¿A cuánto estuvimos del desastre?
-Creo que se ha exagerado, no son situaciones comparables. Las lluvias fueron muy inferiores y además, desde 1983 se han hecho muchas obras hidráulicas y muchos puntos negros se han corregido. La situación de ahora no tiene nada que ver con la de hace 25 años.
-Pero se evacuaron colegios, el mercado de La Ribera... Y la memoria colectiva pesa mucho, sobre todo entre quienes viven permanentemente expuestos a este riesgo.
-Sí, es cierto, pero hay dos tipos de riesgo, el real y el que cada uno percibe, que puede no ser real. Hay que tener confianza en la Administración, en que nos va a avisar y no tomar medidas de manera individual.
-En esta ocasión, sí se escucharon críticas por la falta de una alerta meteorológica a tiempo por parte de algunos alcaldes, como los de Barakaldo o Santurtzi.
-El aviso por fenómenos meteorológicos adversos se remitió a todos los ayuntamientos al mismo tiempo. Siempre se hace así.
-O sea, que sí se avisó.
-Los ayuntamientos son conocedores de la alerta y, en su gran mayoría, ponen las medidas que tienen a su alcance para minimizar los riesgos que están dentro de sus competencias: retirada de andamios, etc... Quizá algunos ayuntamientos necesiten tener protocolos internos de activación para estos casos.
-¿Qué le quita el sueño a la directora de Emergencias?
-Me quita el sueño el día a día, por que yo estoy informada de todo lo que pasa. Me quita el sueño porque, cuando hay una emergencia, los técnicos que se desplazan al lugar me llaman para contarme cómo van las cosas o yo les llamo para saber cómo va una búsqueda de una persona por la noche, si la han localizado, qué tal está, si son bastantes los recursos movilizados... ése es mi día a día. En cuanto a tener miedo por lo que pueda pasar, eso no me quita el sueño porque estoy muy segura del sistema y de sus profesionales.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS