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Sociedad

01.02.09 -

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«El consumo de alcohol en un menor afecta a su rendimiento intelectual»
El experto advierte del peligro del alcohol.
El alcohol en una cantidad excesiva provoca daños en cualquier ser humano. Tanto físicos como psicológicos. Pero estos efectos se duplican cuando se trata de un adolescente entre 13 y 17 años. ¿Dónde está el límite? El médico-psiquiatra y jefe clínico de la unidad de crisis de Avances Médicos (AMSA), Claudio Maruottolo, opina que «un joven que todavía está en desarrollo no debe comenzar a beber». No se trata de prohibir, sino de educar. Una difícil tarea para los padres. «Hay que crear una conversación basada en el diálogo, no en la represión», sugiere el experto.
-Los jóvenes siempre han consumido alcohol. ¿Qué es lo que está cambiando ahora?
-En todos los países occidentales se está viendo un aumento de consumo de alcohol y una disminución en la edad de comienzo. La media es de 14 años, pero incluso se incrementa en edades más tempranas.
-¿Qué significa el alcohol para un menor?
-Interpretan que a través del alcohol son más adultos. Otras veces se trata de desafiar las reglas impuestas en el sistema familiar, o bien, para ser aceptado en su grupo. Y un elemento más individual tiene que ver con la capacidad de ser más abierto.
-Una decisión que tiene sus consecuencias...
-El etanol a todos los seres humanos provoca daños a distintos niveles. Puede crear distintas patologías a nivel cardíaco y gastrointestinal. Pero el adolescente tiene menos defensas metabólicas para evitarlo.
-¿Y cómo les afecta a la cabeza?
-El alcohol afecta al cerebro del menor más que a un adulto. Y tiene consecuencias en dos áreas. Una de ellas es la cognitiva, que tiene que ver con la memoria, la concentración y la capacidad de atención. También tiene consecuencias en los aspectos emocionales de autocontrol y de fijación de metas.
-Muchos adolescentes creen que por beber el fin de semana no pasa nada.
-Cuando uno sale el fin de semana tiene una alta posibilidad de pérdida de conocimiento, de coma etílico, accidentes... Un joven con esa edad no creo que deba ni pueda comenzar a beber.
-Hay un momento en el que se cruza la barrera. ¿Cuándo la familia debe alertarse?
-Muchos daños se dan en el cerebro y eso conlleva dificultades en el rendimiento intelectual. Pero si el problema es más grave hay una falta de motivación, ausencia repetida al colegio, presencia de hostilidad. Pistas más prácticas son el aliento, el deterioro del peso y un sentimiento de tristeza.
-¿Están preparados psicológicamente?
-No están preparados para asumir el consumo de alcohol de manera responsable y autónoma porque está en un proceso de desarrollo físico y mental y, a su vez, está definiendo su identidad individual y grupal.
-Frente a esto, ¿qué pueden hacer los padres?
-Debe haber una comunicación libre, incluso para escuchar lo que a uno no le gusta.Generar una red protectora para que haya un diálogo, no represión. El menor no tiene que ver la bebida como una prohibición, sino que se trata de crear una conciencia para que por sí solo pueda decir que no.
-¿El alcohol puede abrir la puerta a otras adicciones?
-Totalmente. Cuando el joven consume alcohol tiene menos capacidad de reacción para decir que no a otras drogas. La adolescencia es un periodo vulnerable.
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