Tanto Rut Artazkoz como Itziar Gómez consideran el teléfono una herramienta fundamental en su trabajo. Itziar porque lo usa para concertar con actores y actrices la cita para un 'casting', es decir, para darles la esperanza de que pueden ser contratados o para comunicar finalmente esa buena noticia. Rut, porque es la persona que mira el teléfono y espera que alguien como Itziar la llame. Ambas creen que participar en un 'casting' es como hacer deporte: siempre hay que ir a ganar.
-¿A qué edad hizo su primera prueba de selección?
-Rut Artazkoz: Con 20 años.
-O sea que no lo hizo a espaldas de sus padres.
-Rut: No, de hecho mi madre dice que un día, si necesitan una mujer de más de 40 años, se apunta ella.
-Itziar: ¿Sí?
-Usted, Itziar, es directora de 'casting'.
-Itziar: He participado en muchos. Aquí no se dice directora porque se hace en grupo y como oficio no da para todo el año.
-¿Y qué hace?
-Itziar: Llamo a los actores, organizo. La base es tener un guión definitivo. Después nos reunimos con el director para aunar criterios, porque no suele acudir a las pruebas. Se perfila el personaje, por ejemplo, un malo de verdad.
-¿Los malos son feos o guapos?
-Itziar: Puede ser guapo, y si es sonriente y no vamos al tópico.
-Rut: Un guapo puede hacer muy bien de malo.
-Itziar: Hay estereotipos que ayudan, pero otras veces hay que salirse. Una persona que parezca buena y luego sea mala. Se puede jugar con el espectador en algunos personajes, pero no en todos.
-¿Cómo lo publicitan?
-Itziar: Hay 'castings' cerrados y otros abiertos. Tenemos listados de actores, y nos dirigimos a organizaciones y agencias de intérpretes.
-Rut: Y a escuelas de teatro.
-Itziar: Porque siempre buscamos caras nuevas, nuevos talentos y no los de siempre. Luego están los 'macrocastings', que dan mucho trabajo y de paso se promociona la producción. Se ha hecho hace poco con el musical 'Go!Azen'.
-Entonces, fijado el perfil del intérprete, ¿piden algo más?
-Itziar: Miramos el conjunto. Por ejemplo, se necesitan actores para una cuadrilla de dos chicos y dos chicas. Debemos contrastarlos, las chicas no pueden ser muy parecidas: una rubia mona y la otra morena, no tan mona pero con desparpajo. Es para que le sirva de ayuda al espectador. También la ropa distingue.
-Rut: La mayoría de las pruebas a las que me llaman no concretan demasiado. Te pueden dar un pequeño guión, pero no es un personaje que se pueda trabajar. O sea que hay que dejar volar la imaginación.
Construir el personaje
-¿Se lo dan cuando llega al 'casting'?
-Rut: A veces, al llegar te dan un tiempo para aprenderte el guión. Si es para un corto o para una obra de teatro, sí nos lo dan antes, pero el personaje te lo tienes que inventar para justificar la escena o la parte que te toca. Debes construir el personaje y la historia que hay detrás. El actor está más vendido que quien hace la selección.
-Itziar: Claro, porque sabe lo que quiere y el actor no. Juega con desventaja.
-Rut: Si te dicen que lo que has imaginado no es lo que buscan, te cambian la historia y tienes que improvisar.
-¿Daría mejor resultado ofrecer mucha más información?
-Itziar: Por supuesto. Nosotros solemos enviar un perfil del personaje y el texto que deben aprender, para que vayamos en la misma dirección. La prueba viene a durar unos 20 minutos ante la cámara.
-Rut: Pero pasan volados, porque entre que te presentas y haces la prueba...
-¿Siempre se graba?
-Itziar: Sí, porque el director del espectáculo no participa en las pruebas y después tiene que ver la selección que ha hecho el director de 'casting'. Yo suelo hacer una criba y darle tres nombres, que están en la final. Puedo incluso decirle quién me gusta, pero decide él. Yo siempre antepongo la interpretación al aspecto. Aunque en el audiovisual a veces se puede elegir por la constitución. Podemos dar con alguien que interprete muy bien, pero igual tenemos antes seleccionada a otra persona muy parecida y para que no se confundan. No era su hora, deberá esperar. Es injusto.
-Rut: A veces sí se prima el físico antes que la interpretación. Fue un caso curioso; cuatro compañeras que sabemos bailar bastante y que controlamos los movimientos fuimos a un 'casting' para una compañía de teatro que prima mucho este tema. Iba una quinta chica, a la que quiero un montón, pero no sabe dar ni una voltereta. Pues la cogieron porque era un personaje pequeñito.
-Itziar: Hay directores que lo tienen tan claro que no les hace falta ni que hables, aunque lo hagas perfecto.
-¿Sucede que un actor no sirva para un proyecto pero se cambie el guión para contratarlo?
-Itziar: Sí. Yo suelo tener en cuenta a los que me parecen buenos. Hace dos o tres años un actor hizo una buena figuración para 'Goenkale' y me quedé sorprendida. Este año había un papel para un actor de 45 ó 46 años. Él tiene 22 años, pero lo hace tan bien.
-¿Cómo se llama? Reconózcaselo.
-Itziar: Ekaitz González. Y le cambiamos el personaje: ya no tiene 45 sino 25, y un peso específico que lo hace creer. El personaje es ambiguo, pero piensas que es un cabrón.
-¿Qué detalles tienen importancia?
-Itziar: Hay que ser conscientes de que el actor no está bien. Incluso hay cursos de 'casting' y lo puede hacer perfecto, pero luego ser un bluf y no avanzar. Otras veces es injusto porque puede ser una gran actriz, pero pesa 100 kilos. Ya he propuesto hacer una serie con personajes atípicos. Con los buenos que no encajan rellenamos una ficha para el futuro. Nosotros además trabajamos en euskera, que es un handicap. Túi, Rut, me has dicho que trabajas en euskera, así que tomo nota. Nosotros valoramos si puede interpretar bien en euskera. También se mira la actitud.
«Ni mirar a la cara»
-¿Cómo?
-Itziar: Gente que vale pero viene como sin ganas o anulándose. Ya lo entiendo, porque te has presentado a 20 pruebas y no has sacado nada, te quedas sin ganas.
-Rut: Yo creo que un 'casting' es como hacer deporte, tienes que entrenarte.
-Itziar: Me ha gustado eso.
-¿La actriz en qué se fija?
-Rut: Para mí es un momento superdenso, además, al salir muchas veces pienso que lo podía haber hecho mejor, al 50%. En alguno ni me han mirado a la cara. Supongo que valorarán otras cosas, cómo hablas, la dicción, el tono, pero te pasan miles de cosas por la cabeza.
-Itziar: Eso de no mirar es una falta de respeto. Yo procuro ser agradable, animarle si se ha confundido, darle la réplica interpretando, no leer así de soso...
-Explique lo de la réplica.
-Rut: En un diálogo, es la otra parte, la que yo no tengo. En uno de los que más tranquila me he sentido fue con Aizpea Goenaga. Iba supernerviosa y ella me calmó mogollón. Me quitó el abrigo, me quitó el bolso, se puso detrás, me dio un masaje, me transmitió una tranquilidad que nunca había encontrado. Parece que el otro, el que está sentado en la mesa, es muy impersonal, pero cuando se rompe eso y hay relación entre los dos, aunque no hagas lo que te hubiera gustado, te sientes mejor.
-Itziar: Ir los dos en la misma dirección es básico. Todos debemos colaborar para sacar la mejor producción. Además, yo le quiero ver al actor en lo mejor. O en una tesitura de incomodidad.
-¿Se puede impostar en un 'casting'?
-Itziar: Quizá si entran muy afectuosos, pero seamos naturales y de verdad.
-Rut: Es una sobreactuación. Hay actores que engañan muy bien.
-Itziar: Pero les calas.
l.m.odriozola@diario-elcorreo.com